Hay un grito de angustia que crece en los sectores más sensibles de la catalanidad: el número de niños catalanes, nacidos en familias de habla catalana, cada vez es más reducido por la baja natalidad de las mujeres catalanas cuya tasa de reproducción es de las más bajas de Europa mientras que la tasa de natalidad de las mujeres extranjeras es mucho más alta.
Se lleva peligro de llegar a un colapso demográfico catalán, y por eso, asociaciones como Renaixença Demográfica (extrema derecha) o Nexe Nacional (izquierdista) alertan contra el peligro de que Cataluña crezca en habitantes pero no de auténticos catalanes. Las mujeres catalanas en un porcentaje elevado entre el 30 o 40% no quieren tener hijos bien sea por decisión propia o por no encontrar la pareja adecuada.
Por ello, han creado una especie de agencia matrimonial para ayudar a encontrar catalanes para formar una familia auténticamente catalana.
Los niños catalanes son minoría en las aulas por la altísima tasa de inmigración que puede llegar a ser inasimilable. Solo las mujeres catalanas pueden sostener la nación mediante la maternidad pero para ello tienen que tener motivación personal y patriótica. Se podrían crear premios a familias catalanas que tuvieran tres o más hijos para afrontar la disminución progresiva de familias catalanoparlantes.
Sin duda es una campaña etnicista, apoyada por partidos como Aliança Catalana que pone todo el hincapié en la familia como pilar fundamental de la sociedad catalana y propone invertir en familias catalanas y no en políticas que nos condenen a la sustitución demográfica.
Sin embargo, uno de los principales demógrafos españoles, Julio Pérez Díaz, sostiene que nunca han funcionado las campañas de promoción de la natalidad sea por medios persuasivos o violentos como en la Rumanía de Ceaucescu. La tesis natalista recorre Europa ante una supuesta invasión islamista que supondrá a medio plazo un colapso demográfico en una Europa ocupada por musulmanes. Julio Pérez sostiene que la natalidad no sube por políticas de apoyo a las familias, y que, además, los mayores beneficios son para familias musulmanas en Francia. La baja natalidad es una tendencia mundial, de oriente a occidente, y solo las sociedades latinas, africanas o musulmanas mantienen un alto nivel de natalidad. Él no ve solución viable, y, aplicado al caso de Cataluña, extraemos la conclusión de que no va a mejorar la natalidad a pesar de la agencia matrimonial o por los supuestos premios para auténticas familias catalanas.
La sociedad envejece y el decrecimiento demográfico es un hecho. Hay crecimiento negativo, y paralelamente vemos que para sustituir el número de jubilaciones masivo que hay en España, necesitamos inmigrantes como fuerza de trabajo. Se calcula que en los próximos diez años se jubilaran cinco millones ochocientas mil personas para las que las generaciones jóvenes pueden aportar cuatro millones, lo que implica que se necesitan casi dos millones de inmigrantes, según datos de la patronal.
Mal futuro imagino para las propuestas patrióticas natalistas de las plataformas catalanas, dada la magnitud de los datos.

Me temo que la sociedad catalana no está por la labor de volver al modelo de la familia numerosa. Si va a necesitar, por el contrario y como bien dices, el aumento de cotizadores extranjeros para cobrar las pensiones. La realidad es la que es. Intentar preservar Cataluña o España o Europa de la influencia creciente de la cultura de los pueblos inmigrantes es cómo querer poner puertas al campo. Eso solo pasa en los cómic de Astérix, donde la irreductible aldea gala frena en seco la expansión de la civilización romana.
ResponderEliminarTienes razón, pero eso no impide la preocupación por la llegada masiva de culturas muy diferentes a la nuestra y que están cambiando todos los parámetros de nuestra sociedad. En Cataluña hay entre seiscientos mil y seiscientos sesenta mil musulmanes lo que constituye una minoría muy elevada, casi un diez por ciento d ela población general. Convergencia fomentó la inmigración magrebí por encima de la latina porque los latinos traían la lengua ya a cuestas y no iban a aprender catalán. Ahora, Aliança Catalana lamenta esta política pero ello no evita que sean necesarios inmigrantes que han de provenir ¿de dónde para que no sean amenazadores?
EliminarSi no aceptan españoles no tienen ninguna posibilidad real. Un beso
ResponderEliminarLa natalidad es muy baja en toda España cuyas cifras hacen que sea el segundo país tras Italia en tener menos hijos por mujer en edad fértil. En todo caso, los nacionalistas catalanes ven con suma antipatía la llegada de españoles a la sanidad, al sistema educativo y en general porque los consideran enemigos de la nación catalana. Ha habido casos sangrantes de enfermeras andaluzas que han sido machacadas por hablar del tema de la exigencia del catalán. Creo que los independentistas están en un grave problema porque sus presuposiciones son ciertas, la catalanidad, igual que la españolidad, corren peligro con el pasar de las décadas, y si se hacen proyecciones para dentro de tres o cuatro décadas, el asunto es realmente peliagudo. Tanto luchar para extinguirse demográficamente...
EliminarHay una serie de cosas que me hacen pensar en que esto no funcionará.
ResponderEliminarLa primera es que la sociedad joven, los que vienen, por regla general, hay excepciones, no están dispuestos a un compromiso duradero, de tal manera que lo que ves, lo que se observa, es que muchas parejas adoptan un perro. ven muchas parejas paseando perros, y pocas con niños. Los niños son: un gasto, una responsabilidad, una carga y en ocasiones un impedimento para la libertad, esa que se entiende como lo hace la propaganda de perfumes: la libertad significa moverse en lo lúdico permanentemente.
Y dos, Observo que los pisos de nuevo cuño son de una sola habitación. Al lado de casa están acabando de construir un edificio de cinco plantas a seis puertas por rellano. Cocina, baño, habitación; unas con balcón y otra sin él.
¿Qué quiere decir esta nueva fórmula?, que los industriales de la construcción ven una nueva generación sin prole, acaso un animal de compañía, pero poca cosa más.
Resumiendo, el futuro catalán está en manos foráneas, magrebíes, sudamericanos y algún esloveno, pero tal como dices al final, mal futuro para propuestas patrióticas natalistas.
Salut
Leía ayer en El Mundo un conjunto de artículos muy fundamentados en que se hablaba de una 'brecha generacional' entre la generación de los jóvenes y la de los mayores, ya jubilados. Y en esta brecha se constataba que los jóvenes lo tienen realmente muy difícil para formar una familia y tener hijos por los bajos salarios -inferiores a muchas pensiones-, el alto coste de la vivienda -inabordable la compra y el alquiler- lo que hace que tengan que retrasar la emancipación de sus padres hasta pasada la treintena. Los jubilados tienen pisos en propiedad e incluso segundas residencias, mientras que los jóvenes tienen, pero que muy complicado afianzarse en la vida y menos para tener hijos que, por otra parte, no son deseados por una buena parte de las mujeres, eso es cierto, y son sustituidos por mascotas como bien dices. Es un problema general en Occidente e incluso en China y Japón la baja natalidad por problemas particulares de las nuevas generaciones pero también porque el mercado de trabajo y el inmobiliario están en contra de la natalidad. No obstante, en los próximos diez años, como he dicho, se jubilarán casi seis millones de trabajadores, lo que hará que el sistema de pensiones estalle por los aires porque son insostenibles y los millenials se niegan a pagarlo sin tener su presente y su futuro asegurado. El problema es que la mayoría de votantes actualmente son jubilados que no permiten que no se les actualice cada año la pensión con el IPC, y las jóvenes generaciones les importan muy poco y cuando razonan, echan balones fuera. La combinación de una baja natalidad debida a varias razones y una alta natalidad foránea hará que nuestras sociedades sean irreconocibles para nuestros nietos. Salut, Miquel, un abrazo.
EliminarArgumentas con propiedad, y se ve en la última parte de tu escrito, mi buen JOSELU, pero vamos a lo que vamos y sin miedo.
ResponderEliminarNo estoy dispuesto a cargar moralmente con culpa por tener un piso de propiedad. Y no lo estoy porque para tenerlo no tuve/tuvimos, que mi señora entra, vacaciones hasta once años después de casado. Y porque en los siguientes casi veinte años posteriores, solo cogíamos diez días.
Y no estoy dispuesto a cargar moralmente con ninguna culpa por poseer un piso, porque además tuve a mi madre y mis suegros en casa hasta que murieron. Mi madre murió con 78 años, mi suegra con 92 y mi suegro con 102.
Y sigo sin estar de acuerdo de cargar moralmente con culpa alguna, mi buen JOSELU, porque además, gracias a ahorrar como gilipuertas, y estarnos de todo, pudimos darle a mi hijo y su señora la mitad al tico taco del valor del piso que se compraron en El Prat, que no fue moco de pavo.
Todo tiene su sacrificio y yo empecé a trabajar a los trece años levantándome a las seis de la mañana, y a las 10 de la noche salía de la Escuela Industrial del Bachillerato nocturno.
Cada uno explica la vida como le ha ido, y la nuestra ha sido puro sacrificio. El primer coche fue a los cuatro años de casados (llevo 49), y fue un Renault 4 de tres marchas y tercera mano. Y nos duró cinco años.
Que el Gobierno ponga suelo público, que es lo que debe de hacer, que los pisos sean de renta limitada, como los hizo Franco, mal que le pese a alguno/a, porque los hizo; y que o bien Gobierno central, o bien Diputación, o bien Generalitat, o bien Ay untamiento (mira si hay entidades y competencias y personal pegando sellos) se hagan cargo de los alquileres, las revisiones, los contratos, y el control de los mismos.
Al igual los jóvenes se lo piensan, no lo sé, pero siempre, siempre, las cosas han estado mal.
PD: En 1973 el paro era tan grande que tuve que irme a trabajar a Serós, a recoger pera limonera y llevar un tractor. Estuve una temporada...y sobreviví.
Un abrazo
salut
Asumo el contenido de tu comentario que reivindica el sacrificio de los mayores para poder tener su piso en propiedad, y que, además, han sido apoyo para los padres mayores y ayuda para los hijos para comprarse un piso como bien dices. Tiene congruencia y claridad tu escrito y aquí queda, pero no deja de haber un momento muy difícil para los jóvenes para independizarse como he argumentado. La sociedad de los años sesenta o setenta ha cambiado profundamente y la realidad hoy es la que hay. No podemos aplicar a nuestros hijos los criterios que nos sirvieron a nosotros para vivir porque el tiempo es diferente. Les podemos argumentar que ahora tienen muchos más recompensas que nosotros. Salen a cenar a restaurantes in, se van de vacaciones a Vietnam o Islandia, participan de experiencias muy sofisticadas, y ahorran poco o nada. Pero es el tiempo que ha tocado vivir. Si fueras joven ahora, tú también harías lo mismo. Han nacido en una sociedad dada y hacen como la mayoría. Hoy no se pueden ir a coger fruta porque eso está fuera de rango. Creo que hay jóvenes que se van a Francia a la vendimia.
EliminarEn todo caso, que el sueldo habitual sea actualmente de mil trescientos euros y el alquiler de un piso -escasísimos- sea de mil doscientos a mil quinientos hace realmente difícil que puedan emanciparse. Los padres siempre ayudamos y nos hemos comprometido con nuestra hija a ayudarle a comprarse el piso en que viven en Sant Boi.
No obstante, hay pensiones que sobrepasan con generosidad el umbral de los sueldos de hoy día. Y, como he dicho, el sistema de pensiones es inevitable que se hunda tarde o temprano. Sánchez está haciendo trampa para conseguir el voto de los jubilados, que somos diez millones de votos, pero los números son los que son y en poco tiempo colapsará el sistema de pensiones. No sé si lo hará la derecha, pero no puede seguir adelante por más que me perjudique el admitir esto. Todo el mundo sueña con jubilarse con pensiones dignas, pero eso no va a ser posible, es imposible en los términos que estamos hoy. Tener hijos es muy difícil por muchas razones que hemos enumerado y no es la menor el compromiso que se adquiere de por vida con los hijos que uno ha tenido, pero las condiciones materiales tampoco ayudan.
Un abrazo, Miquel.
Si es que este discurso, no
ResponderEliminarse aleja mucho de la utraderecha,
o hasta de la Falange, tiene que
haber natalidad,pero con
catalanidad.... desde luego .
Lo significativo es que coinciden ultraderecha e izquierda en ver en crisis la catalanidad por la cuestión demográfica. Y no deja de ser preocupante si lo piensas bien para todos los habitantes de un país. ¿Te imaginas que en Canarias, los canarios terminéis siendo minoría en vuestras queridas islas? Es un tema para pensar, pero al que pocas soluciones se le pueden encontrar dadas las condiciones en que nos movemos.
EliminarJa ... sabes como está esto de
Eliminarnegros y moros? , de estos ultimos,
vienen a dar la lata muchos? .
El mundo es un lugar muy grande y algunas personas intentan hacerlo más pequeño... Están condenados al fracaso, claro, tenemos los sueldos que tenemos, vivimos hacinados, la visión del país produce pena, tener hijos en esas circunstancias es una visión romántica condenada al fracaso.
ResponderEliminarA eso le sumas lo que apunta Tot ahí arriba. Los esfuerzos deberían ir encaminados a que los que lleguen abracen y hagan suya la cultura del país al que llegan, todo lo demás.....
Hombre, una sobrina mía acaba de ser madre de una Lucía -como mi hija pequeña- y no veo que ello sea una visión romántica condenada al fracaso. Todos estamos muy contentos. Tener hijos es una labor de esperanza.
EliminarEn cuanto a que los esfuerzos deben ir encaminados a que los que lleguen abracen y hagan suya la cultura del país, de eso en Cataluña es tan intenso que cualquier idea de España queda ocultada por completo. Lo que pasa es que los que llegan, lo hacen con su cultura ya incorporada. No son cantidades asimilables porque la inmigración es masiva -en Cataluña hay más de seiscientos mil musulmanes- y eso es muy difícil de asimilar si no imposible. Son sociedades paralelas las que existen con culturas muy diferentes.
A eso me refería con condenado al fracaso, perdona si me expliqué mal. Me refería a eso, a que por una cuestión de números, la cultura de Cataluña, y la de toda España cambiará. Eso tendrá su parte buena o su parte mala, pero habría que empezar a trabajar en suavizar ese aterrizaje, pero parece que interesa más, por un lado, buscar la confrontación y, por el otro, ignorar el problema...
EliminarTener hijos es una labor de esperanza. Una gran frase, cierto, es pensar que el mundo seguirá siendo un lugar que merece la pena... Me alegra que pienses así.
Beauséant, he sido muy pesimista, más de lo que te puedes imaginar, pero di un giro hacia la esperanza. El mundo es ancho y complejo, en él ocurren hechos terribles, pero igualmente los hay maravillosos. Nuestra carrera es de resistencia frente al desánimo, la desesperanza, el pesimismo. El pesimismo es un lujo burgués. Los más desdichados no pierden la fe en un futuro mejor. Somos los ricos, los privilegiados, quienes nos abocamos a la oscuridad y a la tristeza. Claro que hay motivos para la esperanza por más que haya situaciones -siempre las ha habido y el mundo ha seguido adelante- que nos parezcan irresolubles. Hoy durante una caminata de 35 kilómetros, al final he oído un podcast, la Contracrónica, dirigido por Fernando Díaz Villanueva. Tiene un libro que se titula precisamente Contra el pesimismo. Me ha parecido un hombre muy preparado a nivel de política mundial y reivindica el optimismo geoestratégico. Surgen problemas que muchas veces terminan resolviéndose por oscuros que puedan parecer. Un pesimista es un resignado que solo ve la versión negativa del mundo. Lo sé porque lo he sido.
EliminarMi apreciado JOSELU:
ResponderEliminarEn 1978, un piso de 67 m2 en el Eixample de Barcelona costaba al mes de alquiler 2.800 pesetas (tengo la contrata), cuando uno ganaba al mes 3.700 como oficial de segunda en jornadas de 52 horas semanales.
Por eso aquello del pluriempleo.
Hay una cosa de la que no se ha hablado, y es que el mismo "sistema" se ha encargado de borrar de la circulación la palabra "ahorro". Hoy el sistema no quiere que ahorres, no es que no se pueda, es que no quiere.
No encontrarás ningún Banco que lleve el marchamo de ahorro en su portalón, . Las Cajas de ahorro han desaparecido como tal, y los bancos se dedican al préstamo, hipotecario o no, pero no al ahorro.
Han aparecido pequeñas empresas como Cofidis que te prestan mínimas cantidades para que gastes.
No verás en ninguna tienda de juguetes "cerditos" con ranura para fomentar el guardar dinero por si vienen mal dadas, o para abrirlo a fin de año.
Ahora, después de muchos años, los bancos empiezan a dar algo por los depósitos a plazo fijo, pero hemos llevado años que te pedían incluso dinero por guardarlos, mientras que en Europa daban un tanto por ciento en el mismo banco (Deuche Bank) y en Italia, no verás ningún banco que no diga en su anuncio exterior "Risparmio", o lo que es lo mismo "lugar de ahorro".
Aquí ha interesado que la gente se adeude, que gaste, que prime lo lúdico, y es evidente que teta y leche no hay, porque los sueldos son lo que son y no hay más, pero en esta cultura que llevamos desde el advenimiento del año dos mil, hemos perdido la cultura del esfuerzo, la del sacrificio, la del ahorro y la de la espera, porque todo ha de ser para ayer, y hemos creado una sociedad de cristal, frágil, sumisa y controlada, donde lo más importante son las 35 horas semanales y quejarse de que los viejos cobran demasiado y tienen piso en propiedad.
Cuando venga lo que hay en ciernes, que no ha de tardar, la cosa está más complicada de lo que nos parece, y vuelva la mili, porque volverá, entonces hablaremos de quien la quitó. Entonces si que empezarán las cábalas.
Un abrazo y perdona, pero este tema me enerva, porque se nos exige ( a los de mi edad) que nos apenemos moralmente como si fuésemos culpables de lo que pasa, del sueldo escaso y de los pisos caros.
Todavía tengo que ver (a esta juventud) como revientan un autobús, queman una calle, joden el Ay untamiento o cortan la Meridiana por ello, cuando nosotros teníamos el culo pelao de correr delante los grises por lo mismo hace ya cincuenta años.
Un abrazo y perdón otra vez
https://elpais.com/opinion/2025-12-30/los-jubilados-nos-roban-o-lo-que-x-quiere-leer.html
ResponderEliminarLas redes sociales están llenas de ataques despiadados a los jubilados, boomers, pidiendo incluso que se nos quite el derecho a voto o que se nos quiten las pensiones. Me he quedado boquiabierto de la virulencia de este odio a sus padres o a sus abuelos. El Mundo anteayer hablaba y se hacía eco de dichas críticas con reportajes muy extensos que reflejaban el resentimiento de los más jóvenes contra nuestras generaciones. Un abrazo, y totalmente de acuerdo en lo que dices antes, que no existe una cultura del esfuerzo y del ahorro, todo es para ayer, como bien dices, vivir a tope y lúdicamente, lo que no quiere decir que muchos jóvenes no trabajen mucho y sean dignos. Un abrazo, Miquel.
EliminarCon otra particularidad de la que nadie habla, JOSELU, ¿cuántas personas habitaban un piso en los años 60/70/80 en Barcelona? Podían, (porque no había acceso al habitaje) vivir dentro de él dos familias con sus hijos, pero sin dudarlo. Y muchos hijos se quedaban a vivir cuando se casaban en casa de sus padres, porque no había otra (y de ahí el refrán "el casado casa quiere", por las riñas que se producían). Nunca nada fue fácil, y menos la vivienda en Barcelona, tierra de cuatro grandes olas de inmigración , las dos exposiciones 1888 y 1929), la del fin de la autarquía en el 59/60/61 y la de las olimpiadas del 92, porque siempre ha asumido más personas que pisos a disposición de las mismas.
EliminarUn abrazo
Amigo Joselu, comparto tu escrito. Veo clarísimo que la "Nació pura catalana" va hacia el colapso demográfico total, si no ha llegado ya. Con la caída de la natalidad, con el supremacismo ideológico, con la intolerancia y con el racismo, nada se sostiene.
ResponderEliminarLa caída de la natalidad es casi general en todas las sociedades más o menos opulentas. La población de Occidente está envejecida y esto lleva a la sustitución, no hay otro remedio, si queremos que todo siga adelante habrá que crecer en población, ya sea autóctona o foránea, habrá que crecer en trabajo y en esfuerzo y esto no se consigue aumentando el ocio y los días de vacaciones.
Por lo que vemos, la población autóctona no está por la labor, así que no habrá otra solución que apostar por el crecimiento de los que llegan de afuera con más vitalidad y más ganas.
Estas asociaciones "talibanescas" como Aliança Catalana, Renaixença Demogràfica o Nexe Nacional se me antojan como unas sectas que están fuera de la realidad, ancladas en un supremacismo rayante en lo esotérico. Proponer un crecimiento demográfico controlado y selectivo de nacientes catalanes de "pura cepa" es una práctica eugenésica, algo que ya se proponía en el nazismo.
Hoy, en las aulas, los niños catalanes de "pura cepa" son una excepción, unos bichos raros que no comprenden por qué a muchos de sus compañeros musulmanes les sirven comida "halal" en los comedores de las colonias de verano.
Hay razones objetivas que explican el decrecimiento demográfico -razones económicas, problema de la vivienda, caída del sistema de pensiones, insostenibilidad de la sanidad pública, carencia de personal especializado, etc.- de esto ya habéis hablado tú y Miquel con buen juicio, comparto lo que opináis, SÍ. Ha habido políticas sociales y económicas plagadas de errores, ha habido pérdida de valores como el esfuerzo personal, la valoración del trabajo bien hecho, los planes educativos pamplineros, etc. y con todo ello, además en Cataluña, la cuestión identitaria que ha sido conflicto y discordia.
Particularmente debo decir que a mí el colapso de una sociedad supremacista ya me parece bien.
Saludos y te deseo que tengas un 2026 muy feliz.
Muchas gracias por tu valiosa aportación que pone de manifiesto el sectarismo y supremacismo de los que ansían -inútilmente- una nació pura catalana sin mezcla y llena de odio-miedo a todo lo español y a todo lo foráneo porque les lleva a perder su identidad imaginaria. Existen de hecho ya escuelas concertadas o privadas que reúnen a lo más selecto de los cachorros de dichas clases que ansían vivir en un mundo exclusivamente catalán sin roce con lo que está fuera. Es como vivir en una ilusión porque las aulas públicas y muchos de los concertados reflejan la realidad de una sociedad compleja y plural en que no existen dichas esencias y sí una mezcla variopinta y renovadora.
EliminarEl poder catalán se siente acorralado y amenazado y en lugar de abrirse y ser generoso, se encierra en guetos ilusorios y proponen ideas que como bien dices son eugenésicas y nos recuerdan tiempos pasados -siempre me ha llamado la atención las marchas con antorchas que tanto gustan a los independentistas, pero que evocan las del Tercer Reich a los que también les gustaban mucho-. La idea de una agencia matrimonial catalana es divertida. En ella habrá que demostrar tu pureza racial para aspirar a unirte con otra persona pura racial y lingüísticamente evitando cualquier tipo de mestizaje que lleve a perder las esencias. Pero como dice Julio Pérez Díaz, toda política de fomentar la natalidad sea del tipo que sea no ha dado resultado en ningún momento de la historia. Lo intentaron los nazis, lo intentaron los comunistas, pero fracasaron. En realidad, ver las entrañas del nacionalismo radical es como asistir a un espectáculo de vodeville con escasa gracia. Están con las uñas afiladas para lanzarse contra cualquiera que disienta de su visión supremacista, pero en sus camas se gesta la decadencia de una estirpe soberbia y racista, que así sea.
Saludos, y también para ti, un feliz 2026.
Veo imposible que hoy en día un país europeo pueda pasar sin inmigrantes y sin mezclar su población con “forasteros”.
ResponderEliminarUna de tus frases:Las mujeres catalanas en un porcentaje elevado entre el 30 o 40% no quieren tener hijos bien sea por decisión propia o por no encontrar la pareja adecuada.
No mencionas lo difícil que es conseguir una vivienda digna. Creo que también influye en las ganas de tener hijos.
Saludos
Hola, en los comentarios sí que ha salido el tema de la vivienda. Ponemos el listón muy alto para criar a un niño, cuando en circunstancias infinitamente peores y con deficiencias enormes, se tienen niños en África. En esto tenemos nuestro pecado y la penitencia porque estos niños a los que queremos darles todo los terminamos superprotegiendo y los hacemos frágiles y dependientes. No los dejamos nunca solos cuando son niños cuando en generaciones anteriores los niños poseían su autonomía personal y podían descubrir el mundo por sus propios medios. Hay tendencias minoritarias en que padres se ponen de acuerdo para que sus hijos pequeños vuelvan solos del colegio a pesar de que esté a media hora de casa. Pero sí, la vivienda es un tema prioritario.
EliminarSaludos cordiales, y buen final de año. Gracias por tu comentario.
Joselu, pues lo has explicado muy bien. Sin duda un tema estadístico muy mal llevado por los catalanistas acérrimos que quisieran que prevaleciera la imagen de una sociedad conexionada en torno a la lengua catalana y a las costumbres y tradiciones de siempre. Por supuesto, no hay que olvidar la lengua propia del país ni sus costumbres, etc., y saber protegerlos y cuidarlos, pero también ser conscientes de que, con prohibiciones, multas, desprecios a otras lenguas y costumbres no se conseguirá. Hay que tener cuidado y tacto con todo esto. Los patriotismos siempre dejaron enfrentamientos y muertes con sus pretensiones exclusivistas. Al final la historia se hace y escribimos entre todos.
ResponderEliminarUn abrazo grande y muy buen comienzo de año.
Miro con interés la política catalana y soy consciente de los demonios de los independentistas y nacionalistas en general, y tengo la impresión de que con su pánico a la desaparición de la lengua catalana llevan a cabo acciones y políticas que no conducen al consenso y a la solidaridad, sino todo lo contrario. Han hecho del catalán una lengua política y de parte en lugar de ser una lengua que comparte su espacio con otra, y que ambas deberían ser de todos. Sus imposiciones, sus amenazas, sus cancelaciones, su rechazo a toda crítica sobre el monolingüismo que quisieran implantar -infructuosamente- hacen que el nacionalismo se convierta en antipático para una buena parte de la sociedad y que actúa en consecuencia, aunque no se note porque la libertad de expresión está profundamente cercenada en este territorio.
EliminarMuchas gracias, Teo, un abrazo también para ti.
El primer bebé nacido en Cataluña en 2026 se llama Ander Muñoz Adan.
ResponderEliminarEn la ciudad de Barcelona, Gurnawab Singh.
En Girona, Alda Joana.
En Lleida, a las 7.02 ha nacido Osayd Moussaoui El Airbaoui.
En la Región Sanitaria de Terres d'Ebre, Ishaqa Sawaneh.
Nadir ha nacido a las 8.36 horas en el Hospital del Vendrell (Tarragona).
Anas Mejdoubi Elisaoui ha sido el primer bebé en ver la luz en Terrassa este 2026.
Ahí están los primeros bebés catalanes del 2026, ahí están sus nombres y apellidos, muy lejos de las absurdas pretensiones de esos sectores de la catalanidad que refieres, esa es la incontestable realidad del siglo XXI, guste más o guste menos, contra la que chocan sus pretensiones étnicas de la catalanidad.
Abrazo, Joselu.
Así es, Paco, mi hija Lucía está haciendo la residencia de primer año para ser comadrona y trabaja en un importante hospital de Barcelona y me confirma lo que dices, incluso un día me dijo que una mujer musulmana había parido y era septípara, lo que era su séptimo hijo.
EliminarEn China están promocionando la natalidad y han aumentado los impuestos a los condones y a las píldoras anticonceptivas pensando que esto promocionará la natalidad, pero me temo que es en vano. Hay en oriente y occidente una crisis profunda del hecho de tener hijos. En España muy pocas jóvenes se lo plantean. Me parece terrible pero es así. Un fuerte abrazo, Paco.
Hola Joselu, te seguía en tu anterior blog y he llegado de casualidad. En primer lugar, feliz año. En mi entorno este año, si todo va bien, habrá un pequeño "baby boom" (incluyendo a nuestra segunda hija). Pero tiene truco, y es que ya no somos jóvenes.
ResponderEliminarCreo que los tiempos de la vida se han ido dilatando. La entrada al mundo laboral no se produce hasta los 25 años, la emancipación a los 30… Por otra parte, críar un hijo conlleva una inversión muy alta en medidas de conciliación, educación… Muchas familias sólo tienen un hijo: las más humildes por motivos económicos, las más acomodadas por no renunciar a una carrera laboral o por haber llegado tarde a la paternidad. Un saludo
Hola, Cris, ¡qué alegría encontrarte por aquí! Tendría que haber dejado un enlace en el blog para los que me quisierais encontrar en el nuevo hogar. Y ¡qué alegría con tu noticia de vuestra nueva hija! Cuando alguien apuesta por algo tan valioso como la vida, me alegro muchísimo.
EliminarY tienes razón con las circunstancias que acompañan la maternidad en Occidente y concretamente en España. No es fácil afianzarse para dar a los hijos todo lo que queremos. Yo tengo dos hijas, de 29 -va a cumplir- y de veintiséis años. Y la maternidad, por unos motivos o por otros va a ser complicada. Ambas tienen trabajo y están emancipadas, pero afianzarse en la vida es complicado. Lucía, la pequeña, está estudiando todavía para hacerse comadrona -es enfermera- y tiene ocasión de estar en numerosos partos y tomar conciencia de lo que es traer un hijo al mundo.
Me alegro mucho de verte por aquí. No pensaba que hubiera conocedores del blog que hubieran querido seguirme por aquí. En todo caso, Cris, esta es tu casa. Muchas gracias y un abrazo.