Hace unas semanas instauraron en Cornellà el sistema de apertura de contenedores de basura con tarjeta. Nos la distribuyeron en el domicilio. Parece que es un sistema que se está extendiendo en todos los municipios. Lo cierto es que me sentí mal por la exigencia que se somete al ciudadano para gestionar sus basuras y escribí al blog del alcalde Antonio Balmón un correo un tanto impertinente manifestando mi crítica y la falta de información al respecto. Le detallaba otras críticas referentes al barrio donde vivo, la Almeda.
Cuál fue mi sorpresa cuando recibí un correo del mismo alcalde de Cornellà, una ciudad de noventa y cinco mil habitantes, proponiéndome una cita personal para hablar del tema. Yo me sentí raro y le contesté diciéndole que sería un encuentro desigual y que prefería no realizarlo. Me había asombrado que el alcalde me propusiera un encuentro personal para hablar, pero no tenía deseos de realizarlo por diversos motivos. Sin embargo, el munícipe insistió en que deseaba hablar conmigo para aclarar la cuestión. Tuve que acceder y quedamos el lunes a las siete de la tarde para encontrarnos en el barrio, pues él y yo vivimos cerca.
Antes pregunté en la bodega del barrio sobre problemas que la gente siente próximos para explicárselos al alcalde. Tomé nota y a las siete de la tarde acudí al encuentro. Antonio Balmón me reconoció fácilmente y me llamo por mi nombre, nos dimos la mano y nos sentamos a una mesa. Me invitó al cortado que me tomé, y luego estuvimos hora y media charlando sobre dudas acerca del reciclado de basuras, sobre mis propuestas sobre la revista municipal que yo considero demasiado oficialista sin intervenciones de los ciudadanos, y sobre mi idea de que la policía municipal patrulle a pie por los barrios. Fue una conversación fluida en que la mayor parte del tiempo habló el alcalde, pues conoce el tema infinitamente mejor que yo. No me convenció en todos los temas pero me explicó su posición. Él como alcalde tiene que tener criterios -para eso fue elegido en cinco convocatorias electorales-. Me explicó su historia desde los once años colaborando con entidades vecinales y el ayuntamiento, sus funciones de técnico, de concejal y alcalde reelegido. Ama su trabajo y ama su ciudad. No puede contentar a todos porque hay intereses contrapuestos y él tiene que tener su criterio y un modelo de ciudad que él pretende que sea híbrida, humana y solidaria.
A lo largo de la charla, tuve ocasión de ver que bastantes vecinos lo conocían y lo saludaban y él también a ellos. Es un hombre abierto, llano y con valores humanos muy firmes que él quiere transmitir a sus hijas, y proyectar en la ciudad. Esa es la impresión que me dio, que su trabajo tiene para él un contenido ético y moral y que se toma muy en serio, se esté o no de acuerdo con él.
Dejo constancia aquí de este encuentro porque me sorprendió gratamente. De ninguna manera me esperaba que un alcalde fuera tan accesible y que él mismo me insistiera para quedar cuando yo no lo deseaba en un principio. Pero él tiene un blog en el que recibe correos con críticas y posiciones variadas y, con frecuencia, propone encontrarse con ciudadanos para charlar sobre lo que les preocupa.
El alcalde es socialista del PSC, pero en el ayuntamiento no se trata de hablar de Pedro Sánchez o de Santiago Abascal, sino de cómo mejorar la ciudad.
Me habló de su familia y yo de la mía. Comentamos libros que nos gusta leer, de la influencia de los móviles en la lectura... Me contó su historia, afincado en un barrio humilde de Cornellà, sus padres de origen andaluz, su lucha por la ciudad... Un encuentro interesante en que he hecho un amigo.

Me alegro mucho. Un beso
ResponderEliminarPara mí ha sido una sorpresa muy grata.
EliminarPues, oye, casi me parecía una historia de ciencia ficción, he conocido alcaldes de municipios más pequeños incluso, que no se bajaban del coche oficial ni para tomar el aire :)
ResponderEliminarEntiendo que a los alcaldes de primera línea muchas cosas les vienen sobrevenidas, pero lo de los contenedores con tarjeta me parece para empezar a quemarlos... En cualquier caso se agradece, y mucho, ese tipo de respuestas, la verdad.
Saludos
El alcalde me explicó el sentido de lo de las tarjetas y me convenció en este punto. Pienso que tarde o temprano llegará a tu municipio por la lógica del asunto.
EliminarYa conocía al alcalde -sin hablar con él- de otros actos en que había participado y tenía buena impresión de él, pero este encuentro me ha hecho descubrir la honestidad y el compromiso en política, esos que parecen tan extraños actualmente.
Sí que parece una historia de ciencia ficción, y no creo que sea muy común en otros municipios.
Saludos.
Sí, seguro que el tema de las tarjetas tiene su sentido si, en el fondo, todo tiene sentido. El problema es que parece que sólo ondean la bandera de la ecología para los de abajo. Al final, un delito que conlleva una multa es, en el fondo, algo legal por un precio... Pero, claro, el sistema esta montado para que los alcaldes tampoco tengan mucha maniobra...
EliminarEn fin, que me enrollo, perdona..
Hay una normativa estatal que establece que el reciclado en 2025 en los municipios debe alcanzar el 55% pero Cornellà está en el 30% actualmente. Hay importantes sanciones para las localidades que no lo alcancen que hay que pagar entre todos. Una solución es el control con tarjetas porque han observado que beneficia el reciclado, es como si la gente actuara mejor cuando son controlados -o tienen la sensación de serlo-. Esta es la razón del uso de tarjetas. Los alcaldes están sometidos a una ley estatal y el municipio tiene que cumplir, y el municipio somos tú y yo, y todos. Eso es bueno creer ¿no?
EliminarA nivel local algunas veces hay sintonía entre las autoridades y los ciudadanos independientemente de la ideología de cada uno. Lo importante es la gestión de los asuntos locales, cómo se resuelven los problemas de los vecinos... Resulta grato este tipo de encuentros.
ResponderEliminarLos problemas que le comenté -sugeridos por los vecinos- ya están en vías de solución según el mismo alcalde me ha escrito, después del encuentro de hace dos días-. Ciertamente, es un hombre cordial, abierto y a la vez muy serio en cuanto a la gestión municipal.
EliminarYo , del de mi ciudad ,
ResponderEliminarno quiero saber nada,
por cierto, otro
socialista, un saludo
El carácter personal del alcalde es totalmente decisivo para las relaciones con los ciudadanos. Yo detesto a Pedro Sánchez pero otra cosa es mi ciudad y ahí se vota sin tener en cuenta el color político y más con el corazón. Un saludo.
Eliminar¿Acaso no hay socialistas buenos y decentes? ¿ O es que todos los de derechas son buenos? Yo suelo juzgar a las personas individualmente, por sus actos.
EliminarBueno, ahora que me encuentro mejor y he pasado la gripe, puedo ponerme a escribir.
ResponderEliminarDe entrada decir que al menos es un punto que el alcalde no solo te reciba, sino que vaya a tu encuentro, detalle a tener en cuenta.
Dos, él intenta explicarte de una manera pragmática, que hemos pasado de la sociedad de la obediencia a la sociedad del control, porque la persona actúa mejor si se siente controlada.
Pero en realidad a lo que vamos es al uso del chip y control (otra vez la palabra) de los residuos. Te lo explicó muy bien, aquí, en El Prat, también hemos tenido alguna charla y lo tenemos incorporado hace tiempo, con la excusa de que sino lo usamos pagaremos más cada dos meses a la llegada del recibo del agua.
De todas formas, te diré que un diez para vuestro alcalde. Me ha gustado su forma de actuar. Ofrece confianza. Pero he de decirte que NO obtendrás ninguna ventaja financiera por dejarte controlar. Te diré que yo estoy pagando unos 15 € más al bimestre en la factura del agua, a pesar de que utilizo la dichosa e incómoda tarjeta, y lo reciclo todo.
Lo que no te ha dicho tu buen alcalde, que lo es porque lo ha demostrado, porqué no ponen chip al vidrio, al papel, al cartón, o al aluminio, eso no lo dicen, porque de allí el Ay untamiento saca beneficio, y no pequeño.
Me alegro de verdad que hayas conocido un político. Lo ha demostrado.
Un abrazo
Ya vuerto de Sevilla, shasho, donde hemos estado el puente hasta ho. Ozú, mi niño, qué buenas noticias me traes con la asunción de la sociedad del control. Yo esperaba que mi tarifa de basuras bajaría, pero ya me has dicho que no, sino que incluso sube. Un error en el sistema es que no te comuniquen la bonificación que supuestamente recibes. Hay que deducirla del recibo del agua que va combinado con el de basuras. No podías ser tan bonito. Lo has dicho bien, pasamos de la sociedad de la obediencia a la del control, autorcontrol.
EliminarEn cuanto a la actitud de Balmón hay que decir que merece un aplauso, eso hay que reconocerlo. Es un hombre que vive en un piso de una casa del barrio y su sueldo es público, como el de todos los concejales. Me ofrece confianza. Y es un hombre que ama su trabajo, algo que no es tan común como pudiera parecer.
Un abrazo, Miquel, te escribo al whatsapp alguna cosa particular.
Un alcalde que da ejemplo de muchos aspectos humanos, sociales y vecinales a no olvidar. Sí que sorprende, amigo, la actitud del alcalde, está claro que no se puede juzgar a todos por igual, no todos van a lucrarse y enriquecerse pese a los muchos casos que día a día asoman y acaban saliendo. Ética, eficacia, transparencia, integridad, prudencia y valentía, ante todo. ¡Bravo por Balmón!
ResponderEliminarUn abrazo grande, Joselu.
Y agradecerte exhaustivamente el hermoso comentario que, valiéndote del maravilloso ensayo sobre reflexiones poéticas"El arco y la lira" dejas como comentario en mi blog, muchísimas gracias pues está lleno de sumo interés. Curiosamente y coincidente, estoy releyendo al inmenso escritor y poeta mexicano estos días, parte de sus Obras completas.
Un inmenso abrazo.
Por una especie de conexión psíquica pensé en Paz cuando escribía el comentario a tu entrada. Y sorprendentemente, lo estás releyendo en estos momentos. Yo también quiero releer parte de su obra.
EliminarEn cuanto al alcalde Balmón, lleva seis elecciones ganando en su ciudad. Es un hombre que ofrece confianza por su capacidad, por su modo de ser y su compromiso humano y político. Sucedió en la alcaldía a José Montilla que fue presidente de la Generalitat. Y aquel era también muy estimado en Cornellà.
Un abrazo también grande, inmenso.