sábado, 2 de mayo de 2026

¿Cómo promover la natalidad? Una propuesta noruega.

Durante unos años fui un viajero habitual de los aeropuertos europeos y de otros rincones del mundo. Vivía entre terminales, como quien cruza estaciones de un mapa invisible, y hoy, en cambio, me atrae más la cercanía: el territorio breve, el horizonte próximo, la intimidad de lo cotidiano.

Cuando viajaba, además de mirar paisajes, ciudades y costumbres, solía fijarme en los datos de cada país que iba a visitar. Uno de ellos era siempre la tasa de natalidad, porque me parecía un termómetro admirable del pulso profundo de una nación. España, con 1,1 niños por mujer en edad fértil, parece caminar hacia una lenta evaporación demográfica. Hay quien calcula que, hacia 2050, la mitad de sus habitantes habrá nacido fuera de ella. Cada cual puede leer este hecho con el tono que prefiera, pero hay quien ve en ello un auténtico desfiladero histórico: un apocalipsis silencioso al que nadie ha sabido poner freno. Y, si las soluciones conocidas han fracasado, tal vez sea preciso imaginar otras nuevas.

En ese contexto aparece Mads Larsen, psicólogo de la Universidad Noruega de Ciencia y Tecnología, quien sostiene que nuestras sociedades se están desangrando por dentro y propone, junto con Leif Edward Ottesen y Maryanne L. Fisher, una fórmula tan provocadora como incómoda: la llamada reproducción individualista, una especie de plan de emergencia para un incendio que avanza sin llamar la atención.

La dificultad a la que se enfrentan hoy las sociedades no es solo que muchas parejas no quieran o no puedan tener hijos. Es que, sencillamente, no hay suficientes parejas. Las mujeres, ahora libres para elegir, económicamente independientes y protegidas por anticonceptivos eficaces, ya no están obligadas a desempeñar el papel que durante siglos les fue impuesto: el de engranajes reproductivos repartidos con escasa justicia entre los hombres. El viejo reparto del mundo ha perdido su maquinaria.

Larsen plantea entonces que el Estado garantice recursos a las mujeres para que puedan tener hijos solas. El modelo deja de girar alrededor de la pareja heterosexual como único cauce de la reproducción y abre la puerta a una maternidad sostenida por la comunidad política. En su propuesta, los hombres quedarían en un segundo plano; la sociedad dejaría de pensar la maternidad como fruto exclusivo de una alianza sentimental y la entendería como una tarea pública, respaldada por medios materiales y redes de apoyo.

“Si queremos aumentar la natalidad, debemos crear una nueva forma de asistencia que permita a las mujeres sentirse suficientemente seguras para ser madres por su cuenta”, sostiene Larsen. Su idea consiste en que el Estado ofrezca los recursos económicos y sociales necesarios para que una mujer perciba que tener hijos sola puede ser una vida más viable que permanecer sin ellos. Ella debería poder decidir si trabajar a tiempo completo, a tiempo parcial o no trabajar mientras cría a sus hijos. El horizonte que imagina podría empezar a vislumbrarse hacia 2040, acompañado de guarderías abiertas a todas horas y de comunidades de convivencia entre madres y padres solteros.

La propuesta mezcla evolucionismo, feminismo y una especie de keynesianismo natalista que, fuera del norte de Europa, puede parecer una arquitectura conceptual levantada sobre hielo. Frente al proyecto natalista de la extrema derecha, Larsen afirma que no hacer nada equivaldría a aceptar la desaparición lenta de las sociedades en las que las mujeres han conquistado su libertad.

En esta visión, las mujeres no necesitarían a un hombre para ser madres. Su maternidad, vivida en pareja o en soledad, estaría sostenida por un Estado que invertiría en ellas como quien riega el suelo para que no se agriete del todo. Ellas serían el cauce por el que seguiría corriendo la vida colectiva.

Eso supondría que las mujeres recibieran más apoyo del Estado de bienestar que los hombres, algo que en los países nórdicos ya sucede en cierta medida. En Noruega, aproximadamente la mitad de las mujeres en edad fértil no tienen pareja y reciben ayudas considerables para criar hijos. Pero este desplazamiento no sería inocente: dejaría a muchos hombres al margen y podría alimentar su radicalización política. Larsen, sin embargo, cree que la alternativa es peor: la extinción.

El problema, añade, es que incluso sin este modelo de reproducción individualista, muchos hombres ya están quedando fuera. La emancipación femenina ha alterado el viejo mercado afectivo, y los varones situados más abajo en la jerarquía ya no son percibidos como suficiente opción. El sistema monógamo que dominó durante siglos funcionaba como un mecanismo de reparto: a cada hombre le correspondía, al menos, una esposa, y esa distribución garantizaba altas tasas de reproducción. Pero ese mundo se ha deshecho como un tejido viejo bajo demasiada luz.

La liberación de la mujer, principal factor del descenso de la natalidad en las últimas décadas, ha cambiado las reglas para siempre. Ahora que las mujeres pueden elegir y no necesitan a los hombres para ser madres, y ahora que pueden mantener relaciones sexuales sin que el embarazo sea una consecuencia inevitable, ya no se van a distribuir voluntariamente entre los hombres. La psicología femenina, sostiene Larsen, no obedece a ese antiguo mecanismo de obediencia.

De ahí su propuesta de construir complejos de apartamentos adaptados a las necesidades de madres solteras y sus hijos: una especie de colmena humana donde la crianza deje de ser una travesía en soledad.

Naturalmente, la propuesta ha sido criticada desde muchos frentes. Se le ha acusado de fascismo por preocuparse por la natalidad, como si ese tema perteneciera en exclusiva a la extrema derecha. También se ha objetado que los niños necesitan padre y madre, y que la maternidad en solitario sería perjudicial para ellos. Larsen responde que todo eso ya se ha probado y que, mientras tanto, el abismo sigue ahí, abierto delante de nosotros. Si los caminos conocidos no conducen a ninguna parte, quizá haya que atreverse con un desvío.

Para España, uno de los países con menor natalidad del mundo, la cuestión merece al menos ser discutida. Cada país podrá encontrar su propia respuesta, pero hasta ahora no se ha tratado el desplome demográfico como un problema de primer orden. No bastan pequeñas correcciones ni parches administrativos: si no se hace algo serio, el futuro puede terminar siendo una estación vacía.

Dejo aquí estas ideas controvertidas del psicólogo noruego como una invitación al debate. ¿Está la sociedad occidental amenazada por una lenta extinción en pocas generaciones? ¿Basta con que otros pueblos y culturas sostengan la continuidad demográfica? ¿Preocuparse por la natalidad es una señal ideológica o una forma legítima de mirar el porvenir? ¿Qué pensar de la propuesta de Larsen?


68 comentarios:

  1. Un tema espinoso y de difícil solución. Y es de difícil solución porque hay una multiplicidad de factores entrelazados que hacen que la solución sea sumamente complicada.
    No sé qué pasa últimamente con algunos de los blogs amigos, incluyendo este, que no se me actualizan vuestras entradas. Esta la he visto porque la he buscado adrede. Es como si el sistema se hubiera vuelto loco.

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    1. He visto en los blogrolls de blogs amigos que mi publicación no ha aparecido. La he publicado hace una hora aproximadamente, puede que no hay dado tiempo para que aparezca. No lo sé. Saludos.

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    2. Nos ha pasado a varios y con varios blogs.
      El tuyo ya se me actualizó.
      A ver si dura la racha.
      Saludos.

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  2. Creo que es una cuestión de conceptos. La izquierda a la izquierda de la izquierda y que se dicen alternativos, ha hecho un paquete premium. En él, ha puesto la liberación de la mujer emancipada sin cargas; en esta carga está el cuidado de los niños, por lo que tener niños significa de por sí una mochila, una carga que no quieren soportar por ello le significa quitarles "libertad". Es evidente que en la carga no pueden poner el concepto de "parirlos", lo que si pueden hacer es tenerlos más tarde en caso de desearlo.
    No desearía que se me tomara a error, hoy se argumenta que muchas mujeres españolas no son libres de tener hijos, aunque quieran, debido a las estructuras del sistema, que hay una "libertad ganada", la de la libre elección, y otra perdida, la del sistema económico que castiga la crianza y premia la disponibilidad laboral absoluta.

    Es posible que el sistema económico castigue el tener hijos, es muy posible, lo que es triste es que en nombre de una autonomía feminista (llevada, lo he dicho antes) por vendedores de humo, iguale el "individualismo" como si fuera un proyecto social.
    Tener hijos y compartir el proyecto de criarlos es la esencia del ser humano en la tierra.
    Un saludo

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    1. Pero no sé qué piensas de la propuesta de Larsen de promover la crianza de hijos por parte de las mujeres solas sin concurso necesario de los hombres y recibiendo todas las ventajas del sistema económico y social. En Noruega la mitad de las mujeres que tienen hijos, no están en pareja. En España habría mujeres que querrían tener hijos pero no encuentran un hombre a su altura, de modo que muchas se quedan sin ser madres. ¿Y si hubiera un sistema que las favoreciera en su maternidad sin hombres en un contexto de mujeres madres, en apartamentos con facilidades de todo tipo? Hoy ser madre sin pareja es un lastre enorme porque el sistema no lo favorece. He ahí la propuesta de Larsen, favorecerlo totalmente. Un abrazo, Miquel.

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    2. Es qué no sé que decir, JOSELU. Yo no he tenido padre, he tenido progenitor, que para el caso es lo mismo, y a mi madre tiró de charrasca y me sacó adelante.
      Teta y leche no hay, o lo uno o lo otro. Te diré que pienso que vivimos en una sociedad frágil, no dispuesta a tener responsabilidades, poco dada al sacrificio, ególatra y consumista.
      Lo último está en adquirir responsabilidades, ni a manera unipersonal.
      Hoy ser madre sin pareja es un lastre...¿No crees que antes lo era más?, que incluso las repudiaban y las echaban de casa.
      Pienso en que todas las propuestas son buenas si intentan fomentar la natalidad, no la hay mala, pero pienso otras cosas del porqué sucede que no hay natalidad.
      Esta es un sociedad lúdica, JOSELU. Quizá, cuando las pasemos más "putas", que todo vendrá, quizá pensemos más en nosotros como personas y volvamos a priorizar lo que nuestros abuelos e incluso la generación anterior a la nuestra priorizó, que era el pensar en unirse y hacer una familia.
      Un abrazo

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    3. Acabo de venir de Gavá. Hemos ido a la fira del espárrago. Más pareja con perro que con hijos. Parejas con dos perros; parejas con un carrito de bebé y un perrito dentro; parejas que ponen nombre de personas a los perros; parejas que visten a los perros con complementos de Gucci...
      Sólo pienso en lo que dijo una ministra de esas de la izquierda a la izquierda de la izquierda, que las parejas tienen derecho a coger la baja y llevar a su mascota al veterinario si su mascota se encuentra mal.
      La natalidad está de baja, cierto, pero el sentido común está a su par.
      Perdona, Joselu, pero este tema se me va de las manos.

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    4. Es una realidad deprimente. La mayoría de nacimientos en Catalunya provienen de la población inmigrante. Esto tiene aspectos positivos pero también pone en cuestión la continuidad de nuestra cultura, algo a lo que muchos no le dan importancia, pero pienso en que sí que la tiene. Cuando veo una pareja en edad fértil que han sustituido unos posibles hijos por una mascota a la que tratan como si fuera la reina de la casa, pienso como tú, Miquel. Ser padre o madre se ha convertido en casi una excepción para personas con enormes convicciones. No sé cómo encaja la propuesta de Larsen con esta realidad que vemos. Gracias por tu aportación.

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    5. Es que entiendo tu preocupación por la baja natalidad, y cualquiera, al leerme, puede tener pre-juicios sobre mi ideología....y llevarse a error, JOSELU.
      Nací en las barracas de Can Valero, con una madre con un par, y un progenitor más dado a las faldas ajenas que a la que tenía en casa.
      Cuando se marchó, siendo yo muy crío, ella no tuvo subvención, no tuvo protección parenteral, no tuvo bonificación de comedor escolar, ni hubo colonias, ni puntos por ser madre. No hubo más que trabajar, y yo agradecido.
      Comprendo que las cosas han cambiado, pero la esencia es la misma: una carencia de capacidad de sacrificio. No se está dispuesto a tener responsabilidades, ni a cohartarse "libertades".
      PD: Toda ayuda es poca por parte del Estado para sacar los hijos adelante, pero es el ser humano (en pareja o en solitud), quien debe tomar la decisión de tenerlos.

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    6. Completamente de acuerdo con que deben ser los seres humanos, principalmente las mujeres, quienes tomen la decisión de tener hijos, pero ya sabes la respuesta. Los hijos son preocupaciones de por vida, son gastos y suponen limitaciones a un estilo de vida hedonista. No se quieren hijos, se prefieren mascotas que son menos problemática y no te juzgan. Además cada vez hay menos parejas, se prefiere afrontar vida desde la soltería, y los matrimonios acaban en pocos años en divorcios -más del cincuenta por ciento-. Vivir en pareja es complicado. Antes se aguantaba mucho, pero ahora no. Y, por ende, los hombres son cada vez más inmaduros y muchas mujeres deciden que no los necesitan.

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  3. Es una propuesta "rompedora" y quizá sea una solución. No sé si la mejor.
    No me atrevo a pontificar sobre ello porque seguramente me falta información.
    Hasta la actualidad no han sido necesarias propuestas como esa a lo largo de la historia de la humanidad.
    Ha llegado un punto en que ya no me extraña nada... tengo clavado en la memoria un programa de televisión en la que una feminista muy conocida en aquellos tiempos decía que las mujeres tenían que sustituir a los hombres y la investigación médica debía ir en el sentido de lograr que los hombres se quedaran embarazados... lo recuerdo perfectamente, y recuerdo que pensé cómo puede ser que una loca que debería estar internada y medicada perpetuamente pudiera decir sandeces como esa.
    A mí ya me da igual... sí que veo que los jóvenes nuestros por las razones que sean no quieren/pueden tener hijos pero veo que los venidos de fuera sí que pueden en circunstancias peores, y pienso, no será que hemos atontado y mimado excesivamente a unas generaciones de jóvenes que sólo piensan en su disfrute personal y nada más?

    Saludos.

    Blogger acaba de actualizar mi última publicación... con 24 horas de retraso. La penúltima, la de Justiniano 344, Blogger la ha obviado, como si no existiera.
    Es desalentador.

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    1. El artículo del que he sacado la idea dice: ¿No es posible que ellos también se beneficien de esta reproducción individualista? Aquí es donde Larsen empieza a sonar utópico, incluso cyberpunk. Quizá para 2040 podamos disponer de niñeras robóticas o vientres artificiales que permitan que los hombres también puedan ser padres solteros, lo que garantizaría que tuviesen las mismas oportunidades reproductivas

      Está claro que el tener hijos para muchas mujeres no es una prioridad a pesar de tener mejores circunstancias que inmigrantes que sí que los tienen. Han cambiado los parámetros. El problema es cómo incentivar a las mujeres independientes para que sean madres. La propuesta de Larsen tiene sentido en un mundo escandinavo pero no sé si en un mundo mediterráneo como el nuestro. La idea no nos gusta porque siempre hemos pensado que un hijo debía tener madre y padre, pero progresivamente el sentido de la familia ha mutado profundamente y ya no es el único criterio para definirla. Me gustaría saber si muchas mujeres se apuntarían a tener hijos sin padres contando con la protección del sistema económico, social y político en comunidades de mujeres libres.

      Se entiende que la preocupación por la natalidad solo preocupa a la derecha, pero cada vez más desde sectores de izquierda se ve que es un problema gigantesco y no hay propuestas de soluciones. La de Larsen es una.

      Blogger tardó varias horas en actualizar mi publicacion. Espero que no sea una constante porque hay blogs que no se actualizan. Yo tengo uno perdido hace más de tres años y no sé qué hacer.

      Saludos.

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  4. Alguien dijo que para criar un hijo hace falta.lta una tribu. Una sola persona puede salir muy bien o muy mal. Un beso

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    1. En este caso sería una comunidad de mujeres-madres sin el concurso de hombres. Nos hemos quedado muy rezagados respecto a las mujeres, y a muchas mujeres ya no les interesamos como opción. Saludos.

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  5. Amigo Joselu. Tengo poca esperanza, me temo que "el futuro puede terminar siendo una estación vacía."
    La caída de la natalidad es un problema que afrontamos con preocupación, pero de momento no parece que las propuestas sean demasiado eficaces. La propuesta de noruega tiene unos precedentes similares, creo que fue con el socialismo utópico, pero aquello no dio los resultados esperados.
    La preocupación por la baja natalidad era muy grande en los años anteriores a la Gran Guerra, en Francia se cuestionaba incluso la capacidad de producción de espermatozoides de los varones franceses, y al final, todo aquello desembocó precisamente con el estallido de aquella desgracia.
    Europa tras la masacre del 14 parecía confirmar la teorías de Malthus
    -unas teorías que hoy se nos antojan muy "animaloides"- según las cuales, después de una catástrofe bélica o natural, las hembras entran en un período de mayor fertilidad.
    Salud.

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  6. Perdona Joselu que me extienda con un segundo comentario.
    La vida es muy dura, siempre lo ha sido. Salir adelante, afrontar los problemas y aguantar todos los infortunios que van llegando es tarea complicada y desgasta al más pintado. Siempre lo hemos tenido difícil pero los niños iban naciendo, en algunos años la tasa de natalidad ha sido mayor que ahora, los problemas eran otros, pero difíciles también. Actualmente, la cultura del esfuerzo y la asunción de responsabilidades parece que van de capa caída y para afrontar la crianza de los hijos se requiere responsabilidad y esfuerzo y esto ocurre tanto si las familias son monoparentales o tradicionales, tanto si el nacido es de fecundación natural o si es de probeta. Estamos en unos momentos de ostentación y despilfarro como nunca, y se nos han creado unas necesidades ficticias, innecesarias, pero que no queremos renunciar a ellas (telefonillos, cenas con los amigos, viajes de placer, cosméticos...) nunca habíamos tenido tanto juego y tanto entretenimiento y así con toda esta mochila de gastos, muchos renuncian a tener hijos.
    Saludos.

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    1. Coincido con tu análisis, Francesc, actualmente entre los jóvenes hay muchas otras prioridades antes que la de establecerse y tener hijos para lo que hace falta una cierta estabilidad humana y económica. Importan más los viajes, las cenas, los balnearios, la tecnología... Es así y no podemos hacer nada al respecto. Las prioridades han cambiado radicalmente y el efecto que vemos incide sobre la tasa de natalidad que nos lleva al colapso humano como civilización aunque no queramos verlo. Se trata de hacer atractiva la maternidad a las mujeres de modo que no tengan que depender de un proyecto con hombres -que nos hemos quedado detenidos en un contexto de mujeres que ahora están empoderadas y avanzando prodigiosamente-. Hay muchas mujeres que han desistido de encontrar un hombre adecuado para ser madres. Los hombres muchas veces somos muy inmaduros y retrógrados. El proyecto de Larsen favorece fuertemente a las mujeres para que sean madres sin el concurso de los hombres. Supone las marginación de los hombres, pero la alternativa es la extinción, como dice él. ¿Sería posible una comunidad de mujeres libres sin hombres?

      Hasta ahora, las medidas que favorecen a los padres -permisos de paternidad y maternidad- no parece que hayan favorecido un crecimiento de la natalidad. En absoluto. ¿Qué hacer? Podemos cerrar los ojos y llegar a un futuro sin posibilidad de realidad como civilización. Hay quien a esto no le da importancia porque los africanos sí que tienen hijos, pero ¿es esta nuestra solución para una cultura que creó el hombre de Vitrubio, la capilla Sixtina, las variaciones Goldberg, el Fausto, Don Quijote? No podemos cambiar las prioridades de los jóvenes por más que reflexionemos sobre ello. Mis hijas están en edad fértil y están pensando en viajes a Colombia, a la India, en medias maratones en diversos países de Europa, en salir a cenar, etc. etc. Pero yo no les puedo decir nada al respecto. La propuesta de Larsen es hacer sugestiva la maternidad para mujeres libres que vivirían en comunidad su estado. En todo caso, nos aproximamos al colapso demográfico. Saludos. Muchas gracias por tu aportación doble que he intentado contestar con todo mi interés.

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  7. Yo no debería contestar a estas preguntas, porque voy a quedar de un cavernícola subido... pero ahí va.

    Habiendo crecido con padre y madre, siempre he compadecido a quien le falta uno de los dos, sea por fallecimiento o por separación de quienes lo engendraron. Me duelen los niños que están con el padre o la madre por dictamen de un juez y me duelen los niños que dicen "la casa de mi padre" o "la casa de mi madre", pero nunca dicen " mi casa". Sé también que esto es preferible a crecer en un ambiente de discusiones y hasta odio, que podría considerarse un mal menor.

    Por lo que, en resumen, creo que la respuesta a la proposición del noruego la tienen los psicólogos, la experiencia que ya hay de cual es la mejor forma en que crece y se desarrolla un ser humano.

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    1. Estoy de acuerdo en que el mejor ambiente en que pueden crecer los niños es el de una pareja humana de hombre y mujer. Pero la realidad es que cada vez hay más hogares solitarios y que muchas mujeres huyen de los hombres por considerarlos que no están a la altura de sus expectativas, progresivamente más elevadas. En los países nórdicos el cincuenta por ciento de las mujeres viven sin pareja. No se trata de lo que nos guste o nos convenza. No se trata de eso sino de considerar la realidad de la sociedad actual y el riesgo cierto de que vamos camino del abismo demográfico. ¿Qué hacer? No se trata de lo que consideremos mejor sino de lo que dadas unas condiciones reales podamos hacer. Estamos ante un problema mayúsculo que no queremos ver. Saludos.

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    2. Como mujer, pienso que lo que propone el señor Larsen es cuidar la fábrica de los niños para que no detenga la producción. Suministrarle combustible, buenas condiciones ambientales, mantenimiento de la maquinaria... Dudo que eso de resultado, pues aunque aumenten los nacimientos, no sabemos el tipo de sociedad que generen. Lo que sí sabemos es que el Estado no es buen padre, por lo que llevamos muchos años tratando de evitar que un niño se crie en un orfelinato.

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    3. En tal caso, no hay solución, Senior Citizen. Tot Barcelona en su comentario último nos presenta un panorama de parejas con mascotas en lugar de hijos, con perritos en cochecitos, vestidos con ropas de moda... Pienso que la propuesta de Larsen se ajusta más a países nórdicos en que hay muchísimas mujeres que deciden tener hijos sin padre. Hay empresas que facilitan kits de autoinseminación en que se pueden elegir las características del padre -su cultura, su nivel de estudios, su aspecto físico, su letra- y se lo hacen ellas mismas. Tal vez en nuestro mundo mediterráneo sea menos frecuente -aunque no insólita esta posibilidad-. No se trata de que los hijos los críe el estado sino que sean criados por sociedades de mujeres que prescinden de los hombres. Pero entiendo que no es fácil aceptar los presupuestos de su propuesta. Nos encontramos ante un problema mayúsculo, amiga. Está claro que la idea de una sociedad tal como era tradicionalmente cada vez está más cuestionada.

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  8. Hay un libro de mi querido, Houellebecq, en el que, por motivos diferentes a los que traes hoy, se promueve algo parecido. Los socialistas se alían con un partido musulmán para ganar las elecciones y una de sus primeras propuestas es pagar a las mujeres por quedarse en casa y tener hijos. Desde ese momento las mujeres pasan a vivir de la caridad del estado, se quedan fuera del sistema, dejarán de tener voz.

    La propuesta de Larsen no es lo mismo, claro, no habla de dejar de trabajar, pero puede ser una de las consecuencias. Que las mujeres den un paso atrás para salvar el sistema, porque es de lo que se trata. Ni se nos pasa por la cabeza que lo mismo debemos bajar el ritmo de nuestro sistema, que no se trata de traer futuros obreros para mantener un sistema perverso en marcha.

    Es España tenemos en marcha una regularización masiva porque necesitamos no sé cuántos inmigrantes para mantener la maquinaria funcionando, que puede ser, no lo dudo, pero solucionar el resto de problemas que tenemos parece que no se plantea.

    Por cierto, conozco ya a tres mujeres que han emprendido ese camino, supongo que es cierto que los tiempos están cambiando. De momento los niños no "hacen cosas raras" ;), pero es un camino muy duro, eso seguro.

    Saludos

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    1. Paralelamente a la debacle de la tasa de natalidad está el envejecimiento progresivo de la sociedad. Se está jubilando la generación boomer, la más masiva de la historia española. (...) Hacia 2050 entre el 30 y el 36% de la población tendrá más de sesenta y cinco años. Cuando hablas de bajar el ritmo de nuestro sistema, no sé si tienes esto en cuenta. Una sociedad envejecida supone graves problemas a todos los niveles. Ahora hay más de diez millones de pensionistas que condicionan las decisiones de cualquier gobierno e imponen sus puntos de vista. No es buena cosa que una sociedad sea condicionada por los más mayores porque no es sabiduría lo que implica. Hace tiempo que los mayores dejaron de ejemplificar sabiduría. Solo hay que ver cómo funcionan los viajes de IMSERSO.

      El libro que mencionas es Sumisión y lo leí hace años. Escenifica tesis muy interesantes y que cabría tener en cuenta. Lo cierto es que la estructura social y demográfica de nuestra sociedad es cada vez más compleja, pero no se le presta la suficiente atención proyectándola veinticinco años más adelante.

      En cuanto a que conoces a tres mujeres que han iniciado la aventura de la maternidad en solitario da idea de que no es algo descabellado. Es la línea que plantea Mad Larsen. En los países nórdicos no es minoritaria esta opción. Mujeres sin hombres que quieren ser madres porque no han encontrado hombres a la altura. No es la primera vez que escucho esta queja por parte de mujeres. Saludos.

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    2. Me alegra que hayas puesto el dedo en algo que no solemos querer ver, más edad no significa más sabiduría. Demasiadas veces supone mayor egoísmo, sí, lo he visto muchas veces. El tema de las pensiones es una locura porque tenemos mucha gente cobrando jubiladas más que muchos trabajando pero, claro, ¿quién abre ese melón? Cuando hablo de bajar el ritmo hablo de una utopía imposible, soy consciente, hablo de que las empresas dejen de buscar el crecimiento infinito en un sistema finito, hablo de que no tenga sentido amasar ciertas cantidades de dinero.. hablo de algo que nunca ocurrirá, lo sé :)

      Lo de no encontrar hombres a la altura me parece una afirmación peligrosa, si me permites, ¿puede un hombre decir que no tiene pareja porque no encuentra mujeres a su altura?, o simplemente pensaríamos que es "su culpa"....

      Es un tema complejo, ya ves que no traigo respuestas, casi nunca las traigo, pero me encanta hablar de ellas ;)

      Saludos

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    3. Pienso que muchas de las pensiones son insostenibles y tiro piedras contra mi tejado. No es racional que un jubilado gane más que personas en activo de buen nivel.

      En cuanto a que hay mujeres que no encuentran pareja a su altura es bastante apropiado. Las mujeres han dado un salto evolutivo respecto al que los hombres nos hemos quedado rezagados. Antes la sociedad estaba construida a nuestra medida y ahora no es así. Las mujeres eligen y la consecuencia es que los hombres y mujeres solteras se han multiplicado por un factor muy elevado. Ya no es fácil ni sostenible crear una familia perdurable. Y son las mujeres las que ahora imponen unas condiciones. De ahí la rebelión política masculina.

      Muchas gracias, no había visto tu comentario. Espero que te llegue la respuesta. Saludos.

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  9. Joselu, planteas un escenario que obliga a mirar de frente un problema que ya no es hipotético. La propuesta de Larsen, con esa maternidad sostenida por el Estado y desligada de la pareja, es incómoda pero encaja en el diagnóstico que haces: no faltan solo hijos, faltan parejas y faltan condiciones reales para que muchas mujeres quieran o puedan ser madres.
    También es inquietante ese desplazamiento que señalas, donde la emancipación femenina ha cambiado para siempre el viejo equilibrio afectivo y muchos hombres quedan fuera del mapa. El riesgo demográfico que describes no es una exageración: si no se actúa, la “estación vacía” deja de ser metáfora.
    Tu texto abre un debate necesario, sin dramatismos pero sin evasivas.
    Un fuerte abrazo, Joselu.

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    1. No es una propuesta cómoda ni fácilmente aceptable por nosotros, los hombres, que somos arrinconados como un género solamente proveedor de recursos económicos, pero la situación exige algún tipo de hipótesis que vaya más allá de los lugares comunes. Con los permisos de maternidad y paternidad, aunque sean necesarios, no se ha estimulado la natalidad que sigue siendo bajísima y que se sostiene mínimamente por la aportación de madres inmigrantes. Si dependiera solamente de los originarios españoles, la tasa de natalidad sería definitivamente catastrófica. ¿Qué hace falta para que la opción de ser madre sea atractiva cuando los hombres se están descolgando como parejas y cada vez hay más solteros? Traigo un recorte de la IA sobre los solterios en Japón: Más del 50% de los hombres japoneses de 18 a 39 años son solteros, reflejando una tendencia creciente hacia la soltería. Además, estudios recientes indican que el 76% de los solteros en Japón no tienen pareja y cerca de un tercio de ellos (menores de 50 años) nunca ha tenido una relación amorosa Esto es una tendencia que marca que cada vez es más difícil formar parejas de hombre y mujer. El problema no es baladí.

      La propuesta de Mad Larsen cae en el vacío en España porque no se ha tomado conciencia de la gravedad demográfica que estamos viviendo y se piensa que porque los africanos tienen más hijos, el problema ya no es problema. Y porque se atribuye a la derecha extrema la preocupación por la natalidad. Cabría abrir un debate, eso es cierto. Este blog no lo va a hacer pero sí que convendría iniciarlo sin apriorismos.

      Un cálido abrazo, Enrique.

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  10. Me parece una idea discriminatoria para los hombres. Y como no estoy de acuerdo en hacerlo con las mujeres, tampoco con los hombres. En cuanto a pensar en las mujeres como fábrica de criaturas, me recuerda El cuento de la criada. De todos modos, en este país, dudo mucho que se lleve a cabo, aunque cada vez hay menos nacimientos y nos estamos convirtiendo en una sociedad geriátrica. Es un tema peliagudo, desde luego. a ver quien pone el cascabel al gato. Un abrazo

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    1. Claro que es discriminatoria para los hombres, pero los hombres ya lo están sufriendo en su día a día. Hay más solteros, hombres sin pareja, algo que es una tendencia creciente. En cuanto a que se parezca a El cuento de la criada, nada más dista de esta ficción porque en la hipótesis de Larsen, las mujeres son libres y viven su maternidad protegidas por el estado en comunidades de mujeres que las acompañan, realizando su deseo de ser madres. Se trata de apoyar a las mujeres que desearían ser madres pero que no quieren -por lo menos parte de ellas- tener una pareja masculina. Hacer posible la reproducción en un ambiente amable y protegido. Es totalmente alejado de El cuento de la criada. En cuanto a que las mujeres sean fábrica de criaturas, hoy por hoy es el único género que puede quedarse embarazado, aunque tal vez con el tiempo lleguemos a las fábricas de bebés que aparecían en Un mundo feliz donde los niños crecían mecanizadamente en incubadoras sin el calor ni el afecto que proporciona una madre, algo aterrador desde mi punto de vista. Y sí, nos estamos convirtiendo en una sociedad geriátrica. Mad Larsen propone una vía, cuestionable o no, pero una vía porque no ha funcionado ningún medio de promover la natalidad . Un abrazo, Arantza, muchas gracias por tu aportación.

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    2. Ayyy, por favor... pues si que tengo yo las entendederas bien (ironía)

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  11. Buaaaa, menudo tema!!!, mis opiniones seguro que, como siempre por cierto, van muy lejos de las de los demás. En primer lugar mi no me preocupa el descenso de la natalidad visto de forma global en el planeta. Es cierto que tenemos a nivel de cada país. Las pensiones, el estado del bienestar, etc, y por supuesto, eso me afecta, pero históricamente a habido movimientos de población enormes de un lado a otro del planeta dependiendo de las necesidades planetario. En ese sentido yo veo a los humanos como los ñus que se desplazan de un lado a otro de África dependiendo de sus necesidades de comida dependiendo de las estaciones. Y en términos globales creo que se debe ir hacía una disminución de la población mundial general que, bajo mi punto de vista, sería beneficioso en todos los sentidos. Para el planeta, para el resto de las especies animales y vegetales, y para el propio ser humano. La cantidad de población mundial de ahora es insostenible, en el primer mundo ya está bajando, y supongo y espero que esa tendencia se contagie en todo el planeta porque lo veo absolutamente necesario para sobrevivir como especie. Y ojo, ya sabes que a día de hoy yo no quiero que sobrevivamos como especie, no lo merecemos. Menos humanos es menos aviones contaminando, menos bocas que alimentar, menos luces que encender, menos selvas que quemar, en fin, ya sabes.



    Por otro lado, me sorprende que la propuesta venga de un país nórdico donde en general, por lo que yo se, a lo mejor estoy equivocado, tienen políticas de inmigración muy duras y donde cuesta realmente muchísimo entrar para trabajar. Tengo unos amigos gallegos que hace quizás 15 o 20 años intentaron ir a Noruega a trabajar, el informático, ella científica de alto nivel, y no consiguieron estabilizarse y al final tuvieron que volverse sin cumplir su sueño. Ahora están en Galicia y tienen dos hijos. Eso si para inventarse soluciones extrañas para aumentar la natalidad autóctona si que parece que están dispuestos, o al menos a proponerlo, a gastarse el dinero a lo bestia.

    A partir de ahí, aunque pueda parecer lo contrario, a mi tampoco me escandaliza la propuesto, eso sí, no creo que funcione. Ni lo veo fascista, ni me importa nada que se invierta más en las mujeres (si son ellas las que pueden y quieren tener hijos, y es una necesidad (aunque eso tampoco lo veo) que problema ahí), ni me preocupa que eso excluya a los hombres. Entiendo que el hombre que quiera tener pareja y tener hijos tendrá la vía tradicional de hacerlo con una mujer que quiera tener hijos en esa misma situación. Tampoco creo en eso de que un niño tiene que crecer con un padre y una madre, eso me parece absurdo y retrogrado. Como si los padres ausentes de generaciones anteriores fuesen un referente necesario, no lo veo.

    Pero yo creo que no funcionará basado yo en los jóvenes que me rodean, lo que puedo deducir de ellos, y las teorías de mierda a las que me lleva esa experiencia. En primer lugar veo que las parejas como hasta ahora tienen los días contados. Las mujeres ahora mismo están absolutamente liberadas, como tiene que ser, y los hombres para una relación larga y estable no son una opción. No solo no es viable ni sano, ni natural. Hay de todo en la vida del señor, pero en general eso es el pasado. La pareja tradicional o la necesidad de atarse a otra persona (ya sea del sexo contrario o no) para toda la vida.

    Y todo esto además entronca con todos los temas que hablamos por aquí. La tecnologías, los móviles, etc, ha creado unas nuevas generación de jóvenes que tienen prioridades muy diferentes a las tradicionales. Seres muy frágiles que no tienen la fuerza ni las ganas de aguantar a una persona para toda la vida. Y muy pocos quieren tener hijos, prefieren los gatos o los perros como decís por aquí. En ese sentido, eso no es algo propio solo de los hombres, las mujeres igual. Y por eso creo que fallaría el sistema propuesto en el artículo. Creo que muy pocas mujeres querían entrar libremente en un sistema así, con lo que el programa sería un fracaso a la larga.

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    1. Está claro que las tasas de reproducción a nivel mundial son muy diferentes. Oscilan entre los 6 y 5,3 hijos por mujer en algunos países de África, a 1, 8 en países latinoamericanos. En España, Italia, Lituania y Malta, la tasa está en 1,1 de las más bajas del mundo. La tasa que garantiza el nivel de reemplazo está en 2,1 hijos por mujer.

      Las consecuencia de una tasa de reproducción muy baja supone el envejecimiento radical de la población con la crisis inevitable del sistema de pensiones, la contracción económica y el estancamiento social.

      Es, por tanto, un motivo para necesitar aumentar dicha tasa. Pero tienes razón en que la estructura de la sociedad y la realidad de los jóvenes -mujeres liberadas que no quieren ser madres, parejas inestables, aumento de la soltería entre hombres y mujeres, falta de idea de compromiso para toda la vida, el hecho de que unos pocos hombres reciben la atención de muchas mujeres y el resto quedan fuera del mercado sexual (80/20%), los incels que aparecían en la serie Adolescencia, sustitución de los hijos por mascotas, hacen muy difícil revertir la tendencia de una baja natalidad... Pienso que las ideas de Mads Larsen corresponden más a sociedades nórdicas. Por cierto, Suecia ha tenía una política migratoria muy abierta y ahora sufre el impacto social en situaciones de bandas violentas, drogas, esclavismo en su territorio, etc. Noruega ha tenido una política más restrictiva. Un abrazo.

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  12. En todo esto hay contradicciones, países como Suecia dices que tienen políticas migratorias abiertas. Entiendo que en Suecia la tasa de natalidad de los autóctonos también será baja. Luego tendrían a la larga problemas para sustentar la sociedad del bienestar. Más jubilados que parados. Y eso se soluciona con más gente que trabaje. Pero parece que los que vienen de fuera no se dedican a trabajar, se dedican a delinquir. Donde está el fallo en el sistema. ¿Que me he perdido?.

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    1. La tasa de fecundidad en Suecia es baja -1,43 hijos por mujer; la de España es de 1,1-, alejada de la tasa de reemplazo que es de 2,1 hijos por mujer-. La política de puertas abiertas durante más de veinte años ha hecho que la inmigración haya sido masiva, y el resultado es que no ha habido una integración de los inmigrantes y ha aumentado la violencia callejera, los tiroteos, las explosiones, el tráfico de drogas, el fracaso escolar... Como resultado de todo esto -no cuesta seguir las noticias de Suecia incluso en series como La delgada línea azul que refleja la violencia y la crisis del modelo sueco en la ciudad de Malmö- la política migratoria ha dado un giro muy fuerte hacia un mayor control del flujo de inmigrantes. La sociedad sueca es muy cerrada y es difícil acceder a ella, algo que es común a la mayor parte de las sociedades europeas y mundiales. Integrarse en la sociedad catalana es complicado, como todos sabemos, hay que pasar muchos filtros y, aun así, es difícil. Tú puedes saberlo bien.

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  13. Pues eso, que preferimos gastarnos el dinero en ideas costosísimas para nuestras chicas tengan críos con experimentos extraños, que invertir o crear modelos de sociedad donde realmente se integre a los que vienen y tengan hijos de forma natural. Tu vienes del mundo de la enseñanza secundaria. Sabes como va este tema. Nos llenamos la boca en els telenotices hablando del catalán, de la integración, del esfuerzo que hace la Generalitat, y milongas varias, pero luego los recursos que se ponen para que realmente en los institutos aprendan catalán los recién llegados que no saben ni castellano ni catalán, son realmente ridículos. Lo que hay es una hipocresía tremenda, pocas ganas de integrar de verdad a los que vienen, luego decimos que no se integran, que delinquen, y luego nos inventamos mierdas para hacer las cosas que se deberían hacer de forma natural.

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    1. Te recomiendo la película La teoría sueca del amor. Es tan profunda que yo terminé llorando no por sentimentalismo sino por la revelación que se produce en la segunda parte de esta. Si la ves, entenderás muchas cosas de ese país.

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  14. Para mi es una idea que hay que estudiar y tener en cuenta, pese a sus críticas y a la controversia que pueda causar, pero aporta al menos una idea para mejorar ese problema silencioso de la pérdida de la natalidad, luego hay una serie de enfoques y pro y contras que cada persona y hablo de persona no solo pareja tiene que valorar y afrontar.
    Saludos.

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    1. Hola, José Antonio. Muchas gracias por compartir tu reflexión en el blog.

      Tienes razón al señalar que, ante el "apocalipsis silencioso" que supone la baja natalidad, es fundamental considerar propuestas valientes como la de Mad Larsen. Su enfoque de reproducción individualista rompe con el modelo tradicional de pareja para evitar la "evaporación demográfica" y, aunque genera una lógica controversia , ofrece una alternativa donde otros planes han fracasado

      Como bien indicas, cada persona debe valorar estos nuevos horizontes de maternidad y paternidad respaldados por la comunidad. Sin duda, es un debate imprescindible para el porvenir de nuestra sociedad.

      Saludos

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  15. Joselu, gran problema la falta de natalidad. Ello es importante, porque pone en jaque nuestra propia cultura, ante la llegada de otras culturas y la base de nuestra sociedad, que siempre ha sido "la familia".Nuestros maestros clásiicos así llo pensaban, Confucio, Aristótelse, Hegel...
    Posibllemente la raíz del problema es la falta de valores humanos, hoy prima el materialismo, la superficialidad, el placer y diversión, el "hedonismo."
    Nuestros antepasados (con menos recursos econónicos) valoraban el esfuerzo, la paciencia, la generosidad, la convivencia, en definitiva la familia. En ella maduraban con responsabilidad, realizando un servicio a la sociedad, manteniendo la cultura, costumbres y valores propios de la comunidad.Hoy asistimos a un cambio de paradigma de la sociedad por la falta de valores, de nacimientos y la llegada masiva de extranjeros y sus múltiples nacimientos.
    Qué solución tiene todo esto? En Alemania premian a las familias, dotando a cada hijo con una cantidad hasta los 18 años. (alli vive mi hijo con su familia)La propuesta de Larsen, no sólo dejaría de lado a muchos hombres, también dejaría a los niños sin padre. La pareja es necesaria para la educación integral del niño; hombre y mujer se complementan y son necesarios para seguir creando nuestras sociedades y nuestro mundo, Joselu.
    Siempre hemos visto que las "grandes crisis" son necesarias para que el hombre crezca y madure como persona y también nuestras sociedades. Quizá estamos dentro de esa crisis...ahora vamos a ver qué somos capaces de alumbrar entre todos: padres, profesores, psicólogos, sociólogos, políticos...
    Hay que hacer una renovación de valores, dar prioridad al espíritu, sin duda alguna...eso llevará tiempo, pero la educación es imprescindible.
    Mi abrazo entrañable y agradecido por tu cercanía y buenos temas.




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    1. Estoy de acuerdo contigo, María Jesús, pero no es una preocupación compartida por muchos porque no se oye hablar de este tema en España, como si no fuera esencial. De todas maneras, no se trata de que estemos o no de acuerdo en ello porque las tendencias son las que son: cada vez hay menos parejas, y las que hay se divorcian en un número que llega al cincuenta o sesenta por ciento, muchas veces no se tienen hijos por problemas económicos, de edad o simplemente porque no se desean, aumenta el número de solteros en ambos sexos, hay mujeres que deciden ser madres sin compañero sentimental o en parejas gays... El modelo de sociedad y de familia ha mutado por completo. La idea de una pareja heterosexual que deciden ser padres es cada vez menos frecuente. La propuesta de Larsen está pensada mejor para una sociedad nórdica en que muchas mujeres optan por ser madres solas. Es un caso muy frecuente. Las razones de esto puede que sea el individualismo, la falta de compromiso, la superficialidad, pero es el modelo que tenemos en estos momentos en Occidente. Dices que en Alemania premian a las familias que tienen hijos pero esto no es estímulo para la natalidad pues su tasa de fertilidad es de 1,35 hijos por mujer, más alta que en España pero aun así lejos de la tasa de reemplazo que es de 2,1 hijos por mujer. Y, además, estas ayudas van más a alemanes de origen musulmán que son los que tienen hijos. El problema es grave, María Jesús. Un fuerte abrazo, y gracias por tu presencia.

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  16. Por más que lo pienso, no estoy de acuerdo. Una existencia de aislados, individuales, materialistas, superficiales, cada vez menos "humanos". Eliminaron a Dios, anularon al hombre, reprimen el amor, desaparecen la figura de la pareja, también de la familia, la sociedad, la comunidad. Muy retorcido destino, sin sentido, sin sentimientos. Una fábrica de soledad, de todo lo contrario a lo que se quiere mostrar. Eso lleva a debilitar y hacer más vulnerable y manipulable al ser humano.
    Muy retrograda, me alegra mucho serlo. Si el machismo era feo, el feminismo es peor y el individualismo es un sin sentido.
    Un abrazo.

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    1. Has hecho un diagnóstico bastante ajustado a la realidad. Nuestra sociedad ha mutado profundamente y no podemos hacer nada porque las tendencias son las que son en Europa. En México la tasa de natalidad es más alta que en Europa y mucho más que en España pues es de 1,6-1,8 hijos por mujer mientras que en España es de 1,1 hijos por mujer. No obstante, ha descendido respecto a las últimas décadas. La tasa de reemplazo está en 2,1 hijos por mujer, así que en México también es un problema importante. La vida en México es mucho más comunitaria que en Europa, así que hay todavía defensa frente al individualismo y la epidemia de soledad que nos aflige. No sé cuál es la perspectiva de futuro, pero en todo caso es muy oscura desde nuestros parámetros actuales. Un abrazo, Sara.

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  17. Fíjate que por mi blog,, sigue sin aparecer publicada tu entrada. Pero, también las últimas dos anteriores. Yo he venido por iniciativa propia, no porque supiera que habías publicado.

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    1. Sí, Blogger nos está dando mal servicio. Yo no puedo hacer nada para hacer que se actualicen mis publicaciones en blogs ajenos. Tal vez la disminución en el número de visitas se debe a esto. Veo que algunos blogs no se actualizan y voy yendo de vez en cuando a ver si hay publicaciones, pero eso hace que sea incierta la visibilidad de los blogs. Me da mucha rabia. Blogger no invierte en el servicio porque no le resultamos rentables y algún día cerrarán los blogs de Blogger. Un abrazo, y gracias.

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  18. El descenso de la natalidad es un grave problema, como también lo es el envejecimiento de la población al que también habrá que hacer frente seriamente... Creo que habría que premiar mucho más a las familias y que la conciliación en el trabajo de hombres y mujeres, no debiera quedarse en lo demagógico... La propuesta de Larsen está pensada para las mujeres que quieren tener hijos y no necesariamente con una pareja ni tampoco formar una familia... se me hace frío como para generalizarlo, aunque en Noruega, puede que sea esa la manera de proteger la natalidad. Impulsar a la familia en general parece que se va quedando anticuado... Yo soy fan de las familias, me parecen un gran invento...
    Gracias, Joselu, un fuerte abrazo

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    1. El concepto de 'familia' tradicional ha entrado en una profunda crisis si entendemos por 'familia' la unión de hombre y mujer que tienen hijos, conectados con abuelos y demás miembros del clan. Claro que cabrían medidas para protegerla en lo que quede, pero la experiencia demuestra que en ningún sitio esto ha funcionado para promover la natalidad que ha descendido en todo el mundo salvo en África y muchos lugares de Asia -en China, Corea, Japón también las tasas de natalidad son muy bajas-. Yo también soy un amante de la familia pero sé que está en sus horas bajas. Los países nórdicos son mucho menos familiares y se fomenta la autonomía y la independencia individuales, de modo que hay escasa conexión entre generaciones. Muchas gracias por tu aportación, un fuerte abrazo, Milena.

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  19. Personalmente yo esto lo veo como una respuesta de la Naturaleza. Nuestro mundo como un "todo conectado" establece mecanismos para controlar la población. Si ya se, es un poco de locos, pero creo que estamos siendo controlados en nuestro numero por la misma Naturaleza que nos dio la vida. Algún día, quizas, haya una nueva epidemia que ataque a los más ancianos y se los lleve por delante, o nos lleve.
    A mi estas ideas de las mujeres solteras como fabricas de bebes me parecen anti natura, porque si la Naturaleza ha condicionado nuestra reproducción a que exista un macho y una hembra, será por algo, me parece a mi, siempre hay un porqué aunque no lo queramos ver. Si sacamos a los hombres de la educación de los hijos les dejamos si en el 50% de su educación como personas, lo veo un desastre, un desastre peleado con la realidad y la Biología.
    Un saludo.

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    1. Has aportado una interpretación muy interesante: el reequilibrio que establece la propia naturaleza sobre la población. Me recuerda la hipótesis de Gaia como organismo que regula la vida en el planeta para buscar su preservación. Y lo cierto es que la población mundial en torno a los ocho mil millones de habitantes es un riesgo letal para la estabilidad de la vida sobre la Tierra. Y añades que puede que nos llegue una epidemia que elimine a los ancianos con lo que el círculo estaría completo. No deja de serme sugestiva tu interpretación, igual que la de que para que prosiga la procreación humana es necesaria la presencia de los hombres. Sin embargo, la relación entre sexos hoy día no es la más conveniente. Muchas mujeres están disconformes con la praxis masculina y eligen tener hijos por su cuenta sin contar con los hombres. La pareja está cuestionada y eso es evidente. Aumenta el número de solteros de ambos sexos porque no se ajustan las expectativas de unos y otros. Los hombres hemos de evolucionar mucho para responder a la relación con las mujeres. Si no, la pareja humana, como pasa en los países nórdicos está siendo cuestionada. En el tema de la natalidad están implicados muchos factores, pero no se lo tiene en cuenta. Tendría que ser objeto de un debate nacional o internacional. ¿Qué esperan las mujeres de los hombres y qué esperan los hombres de las mujeres? Es un debate abierto. Los hombres no estamos a la altura de lo que esperan las mujeres en muchos casos. Saludos.

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    2. Quizás hay que pensar que en esta etapa de igualdad los hombres solteros también puedan ser padres. Un hombre llega a un acuerdo con una fémina para que esta sea madre y después que se libere de cualquier vinculo con el niño y el padre del niño. El padre se hace cargo del niño en su totalidad, igual que hacen las mujeres solteras, ni más, ni menos.
      Pero estas soluciones son solo parches, en mi opinión, al igual que achacar a temas sociales (horarios y demás) la falta de niños. ¿Qué facilidades tuvieron nuestros abuelos?, yo no vengo de familia rural pero he visto como se vive con ganado, hombre y mujer al cuidado de las vacas todos los días, pastoreo, alimentación, ordeño etc, etc, etc...Y eran los dos, luego algunas actividades más del hogar eran para las mujeres y otras de fuerza física para los hombres, pero trabajaban ambos todos los días de la semana y mucho más que ahora.
      Un saludo

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    3. Daniel, el caso que planteas no es sino los llamados vientres de alquiler. MIguel Bosé tuvo con su pareja Nacho Palau cuatro hijos varones por gestación subrogada en California. La justicia española dictaminó que no son hermanos.

      En cuanto a comparar estos tiempos con los de nuestros abuelos es absurdo. La pobreza hacía a aquellas personas muy duras y resistentes, y sus expectativas no eran sino sacar la familia adelante. No había más. Jamás pensaron en viajar o comprarse algo más que lo imprescindible, ni en salir de cenas a sitios guays. Solo vivían para trabajar en el campo o en la fábrica y la mujer se quedaba en casa o cuidando a los animales. No tiene nada que ver con el presente, es imposible la comparación. Eso hace que ahora los jóvenes sean mucho más vulnerables y frágiles, que se tengan muchas más expectativas de consumo y placer, y que se esté mucho menos dispuesto para el sacrificio. Para nuestros abuelos en general la vida no era sino sacrificio que se entendía como natural, y ahora no es así. Sacrificios los mínimos te diría alguien.

      Saludos.

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    4. Joselu, quizas es que nuestros abuelos no los veían como sacrificios. Quizás es que ahora todo se ve como sacrificio. No se.
      Un saludo.

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  20. Si hubiera conciliación en los trabajos y ayuda para la vivienda, seguro nacerían más niños. Están las cosas muy difíciles para los jóvenes.
    Un saludo, Joselú.

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    1. Si Mercadona o Caprabo cerrara a las seis de la tarde y las ciudades enmudecieran a partir de esa hora para que los trabajadores pudieran irse a su casa; si las cooperativas de viviendas funcionaran y hubiera pisos asequibles para los jóvenes que quisieran estabilizarse, puede que la tasa de natalidad aumentara en nuestro país. En Holanda la tasa de fertilidad es de 1,43 por mujer a diferencia de España que es de 1,1, pero en ambos casos se está lejos de la tasa de reemplazo que es de 2,1. En Holanda hay conciliación laboral y mayores facilidades para el acceso a la vivienda, creo. Sin embargo, la crisis de la natalidad es universal salvo en países africanos o asíaticos. No nos reproducimos al ritmo necesario para mantener la estabilidad de la población mundia. Mueren más personas de las que nacen en España pese a la inmigración que aporta más hijos por pareja. Es un problema difícil y no se ha observado que las mejoras en la paternidad o maternidad hayan mejorado las tasas de natalidad en ningún país. Mads Larsen propone algo diferente pero es muy cuestionable desde diversos puntos de vista. Un saludo, Marisa.

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  21. Ahora los tiempos estan mal para los jóvenes, pero no solamente esa es la causa. Los jovenes quieren vivir, muchos de ellos, libres y gozar de la vida, sin compromisos ni complicaciones.
    En tiempos de mis abuelos o mis padres los jovenes tambien vivian mal, y sin embargo nacian hijos.
    Si los jovenes no quieren ahora tenerlos, pues tampoco pasará nada. Yo no me agobio por ello. La vida son cuatro dias...
    Cuantos jovenes, con sus trabajos fijos y que viven bien, no tienen hijos pero tienen uno o dos perros.
    Los tiempos cambian.
    Un abrazo, amigo

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    1. Tienes razón, de aquí a cien años todos calvos, tal vez mucho antes.

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  22. Respecto de tu artículo, (blogger sigue haciendo de las suyas) no hace más que confirmarme que este es un tiempo de inconcebibles derivaciones... No queremos tener niños, hijos, descendencia, es decir, no queremos tener futuro como humanidad... La respuesta será la pregunta que nos hace falta encontrar... (necesitamos nuevas preguntas antes que las viejas adaptables respuestas de siempre) y la encontraremos (o la concebiremos, porque no existe hoy) apenas metros antes del abismo, estoy seguro. La humanidad no se suicidará. Algo como la frase final de Arthur C. Clarke al final de 2001, Odisea Espacial: "La verdad será mucho más apasionante".
    Abrazo grande!!

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    1. Estimado Carlos, qué placer leer una reflexión que eleva el debate de lo meramente demográfico a lo existencial.

      Tienes razón en que estamos ante "derivaciones inconcebibles". Lo que Mads Larsen plantea —esa suerte de matriarcado apoyado por el Estado— es precisamente una de esas "preguntas nuevas" que mencionas. Quizás el error ha sido intentar encajar la natalidad en el viejo molde de la familia nuclear industrial que ya no responde a la realidad de la mujer emancipada ni a la economía actual.

      Coincido contigo en que la humanidad tiene un instinto de supervivencia que se activa en el último segundo. Si, como dices, "no queremos tener futuro" bajo las reglas actuales, la solución no vendrá de obligar a la gente a volver al pasado, sino de rediseñar el concepto mismo de descendencia.

      La propuesta de Larsen no es un suicidio, sino quizás ese "salto evolutivo" hacia lo desconocido. Como bien citas a Clarke, la verdad de lo que viene será mucho más apasionante (y extraña) de lo que nuestras "viejas respuestas" pueden procesar hoy. Estamos, efectivamente, concibiendo la pregunta mientras caemos.

      Un saludo cordial.

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  23. También veo que España dentro de unos años será un país envejecido. Al ser tradicional, creo en la pareja para criar a los hijos. Y eso que ahora se ven muchas mujeres solteras que han decidido afrontar la maternidad en solitario. Puede ser por que el vinculo de unión dura tres asaltos.
    Tenemos dos hijos con sus parejas y ninguno ha decidido tener niños. Trabajan los cuatro y si el estado ofreciera ayudas en vivienda o guarderías, puede que muchas parejas pensaran de otra manera, pero madrugando y llegando a casa a las 9 de la noche ni se lo plantean. Nosotros nos quedamos sin el grado de abuelos.
    Blogger cada día nos da más problemas.
    Gracias Joselu. Deseando que pasen las semanas para que vuelva la normalidad.
    Buen mayo.
    Un abrazo.

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    1. Expresas con claridad cuál es la realidad de los horarios imposibles en las parejas que están en edad de tener hijos, unido a la carestía de la vivienda, lo oneroso de las guarderías si es que las hay. Realmente pasa el tiempo y se espera que la situación mejore... pero eso no llega, unido a que gusta disfrutar de la vida, salir a cenar, irse de vacaciones, tener el último iPhone, etc.

      Por otra parte, conozco mujeres que ante la falta de pareja, deciden llevar adelante la maternidad con dinero de la herencia para poder costear la interrupción laboral. Es un caso creciente, o hijos que nacen de lesbianas o gays como he visto el otro día. En definitiva. la familia tradicional está en crisis y los hijos, pese a la aportación de la inmigración, son cada vez más escasos y nuestra generación esperando la abuelidad. No sé si es mi caso, pero es así.

      Muchas gracias, Laura. tu pueblo es precioso. Aquí vivimos lejos de la naturaleza. Un abrazo y buen mayo también para ti.

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  24. Un problema con más miga de lo que imaginamos. Y al margen de lo extravagante que pueda parecernos la idea noruega, mucho pero sería no abordarlo.
    Significativo el caso de China, resulta que tantos años con medidas de severo control de la natalidad han moldeado la mentalidad ciudadana, y ahora se resisten a tener más hijos, lo que entra en contradicción con los planes de crecimiento económico del gigante asiático, pues la mano de obra, según sus estimaciones, será claramente insuficiente para lograr el dominio económico que ansían, de hecho la inversión e investigación que hacen en IA (robótica, etc, etc) está directamente influenciada por esta baja natalidad. Similar ocurre en Japón, aquí se suma la baja natalidad y el rechazo social que siempre ha existido para admitir mano de obra inmigrante, pues como país conservador ven amenazadas sus tradiciones y cultura ancestral con la llegada de foráneos, y esto está lastrando desde hace años la economía nipona, hasta el punto de que los tecnócratas japoneses están señalando la necesidad acuciante de abrirse a estos flujos migratorios como se hace en Occidente.

    La falacia que subyace al apostar por el aumento de natalidad en gran parte del mundo (esto ya es una problemática mundial), es que no se hace por preservar unos valores culturales ligados a conservar la familia tradicional y estas cosas, a los estados solo les preocupa que la maquinaria económica siga teniendo disponible su capital humano y mano de obra, para seguir manteniendo sus sistemas económicos, y por extensión la forma de vida con todas sus comodidades que nosotros disfrutamos como sociedad.
    Y he aquí otra gran contradicción, nuestras sociedades se resisten a aumentar la natalidad, comprensible analizando muchas variables que habéis comentado, y sin embargo esperan que nuestro sistema de vida siga al mismo nivel de eficacia y mantenimiento; con nuestros estados de bienestar que promueven medidas sociales, la sanidad pública, la supervivencia de las pensiones que la clase obrera y trabajadora se ha ganado merecidamente, el uso de un sinfín de herramientas tecnológicas… y un largo etcétera.
    Esto pone de manifiesto que la incongruencia es lo que más nos define como sociedades.
    Es evidente que el decrecimiento de la población es positivo para el medioambiente, con la escasez de recursos naturales, etc. Pero cuando las economías empiezan a verse afectadas por el crecimiento negativo de la población, los países comienzan a tomar medidas de contención que afectan directamente al medioambiente, se eliminan multitud de leyes y directivas destinadas a frenar el cambio climático, y se favorecen atajos que permitan acelerar el crecimiento económico de un modo menos eficiente, suprimiendo multitud de tratados y leyes a favor del medioambiente, esto ya se ha visto.
    Por tanto (aunque a medio y largo plazo es bueno), el efecto inmediato es un castigo aún mayor al medioambiente.
    Y es justo en este punto en donde está por ver si la IA puede ser nuestra salvación… o nuestra condena. La jugada final depende de la voluntad del ser humano, hmmm, ¿difícil, verdad?
    Cuídate, Joselu.

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    1. Tu comentario, Paco, abre un ángulo especialmente fértil porque no se limita a tomar partido, sino que desplaza la cuestión hacia una interrogación más profunda: ¿qué papel jugará la inteligencia artificial en este tablero lleno de tensiones? Ahí está, quizá, el núcleo más inquietante de todo el debate.

      Pones muy bien el foco en las contradicciones estructurales de nuestras sociedades: queremos sostener el bienestar, las pensiones, la sanidad y el confort tecnológico, pero sin asumir las condiciones demográficas que históricamente los han hecho posibles. Los ejemplos de China y Japón son elocuentes: cuando la cultura demográfica cambia, no basta con decretos para revertirla. Y entonces aparece la tecnología —la IA, la robótica— como solución sustitutiva de aquello que ya no puede garantizar la natalidad.

      También aciertas al desenmascarar la retórica: el impulso pronatalista no responde tanto a una defensa de valores como a una necesidad sistémica de mantener la maquinaria económica en marcha. Esa lucidez evita caer en discursos idealizados que simplifican un problema profundamente material.

      Pero donde tu reflexión se vuelve más sugerente es en esa pregunta final, casi en suspenso: si la IA será salvación o condena. Ahí no hay respuesta cerrada, y quizá no deba haberla. Porque, como apuntas, todo dependerá de la voluntad humana, que es precisamente lo más incierto del sistema.

      Tu comentario no concluye, pero orienta: nos obliga a pensar no solo qué hacer con la natalidad, sino qué tipo de mundo queremos sostener —y a qué precio.

      Abrazo, Paco, y gracias.

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  25. Hola Joselu, a mí me parece una idea interesante. Me da la impresión de que cada vez más mujeres optan por ser madres en solitario, y además me atrevería a decir que cada vez hay más mujeres que se deciden antes por ello, en torno a los treinta o treinta y pocos, aunque los avances en reproducción asistida han permitido también estirar la ventana reproductiva hasta los 45-50 años (también cada vez más habitual). Efectivamente muchas mujeres ven sus expectativas de pareja frustradas, pienso que porque ven como a veces acabamos haciendo de madres de nuestras parejas y no están dispuestas a pasar por ello. Curiosamente veo en mi entorno varias parejas en la que es la mujer la que tiene mayor nivel educativo, con frecuencia mejor sueldo, y suelen ser parejas que funcionan bien salvo que estén muy descompensadas (los trabajos de "baja cualificación" tradicionalmente desempeñados por varones suelen estar mejor pegados). Saludos

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    1. Un añadido a mi comentario anterior: a menudo echo en falta en el debate sobre la natalidad que se apele también a los hombres. Porque tengo la sensación de que muchos hombres no se sienten preparados para tener hijos hasta los 40, cuando las mujeres ya hemos pasado nuestro período más fértil. De hecho, las mujeres que conozco que se han animado a ser madres algo más jóvenes de lo habitual suele ser porque tienen parejas que les sacan 5-10 años. El otro día, hablando con una amiga sobre un familiar y su estilo de vida juvenil me decía ella "claro, es que es joven aún…" pero resulta que tiene la edad a la que yo me quedé embarazada por primera vez (y soy una madre de la media hoy en día).

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    2. Cris, faltaba tu intervención que pone de manifiesto cuestiones que solo las mujeres jóvenes podéis aportar. La diferencia de madurez entre los hombres y las mujeres a la hora de tener un hijo. Los hombres maduran tardíamente y las mujeres que quieren ser madres están a verlas venir tratando con hombres muy inmaduros. Y se produce ese efecto de que para que haya un cierto equilibrio estos tienen que ser sensiblemente mayores que ellas. Es un hecho atestiguado por infinidad de casos. La evolución de las mujeres ha favorecido que estas tengan un nivel de desarrollo mayor y que algunas -no sé el número (en los países nórdicos es muy alto)- deciden ser madres sin pareja. Mi hija mayor es embrióloga y trabaja en París y sabe que es un fenómeno relativamente nuevo pero que crece en número en los últimos años. Y es que aguantar a hombres de los que hay que ser madre también no es una opción ya deseable para muchas mujeres. Puedo seguir tu discurso porque lo veo ajustado a la realidad. Los hombres empiezan a salir de la adulescencia a los cuarenta años. La desigualdad en muchos sentidos entre hombres y mujeres -también a nivel educativo- es importante. Ha cambiado radicalmente el panorama de hace treinta y cuarenta años por decir un número. Los hombres muchas veces no somos compañeros ideales para tener un hijo, si es que se quiere tener -que esa es otra-. Muchas mujeres ya no lo tienen en mente por muchas razones. La opción de la mascota me parece patética, pero ¿quién soy yo para juzgar lo que hacen los demás?

      Tengo una hija que está estudiando para matrona, y otra, como he dicho, especialista en reproducción asistida. Tengo el tema cerca.
      Saludos.

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  26. Cada vez es más tardía la maternidad y en mi caso tengo dos hijas y soy una trabajadora :la conciliación en Espala ha sido muy injusta, sobre todo con las mujeres.Sobre todo en las flexibilidades y muchas parejas han fracasado por no saber distribuirse estas responsabilidades .Ser padres es una responsabilidad muy seria.Ya hemos conseguido algunas innovaciones para los padres , pero lo dicho es un compromiso a dos.
    Pues lo que pretenden en Noruega sería bueno, estudiar si cala para bien...
    Un abrazo ,Joselu

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    1. No cabe duda de que la conciliacion laboral es muy difícil en España. Solo hay que ver los horarios comerciales. Los hipermercados y el comercio cierra a las nueve de la noche y en verano a las nueve y media. En Holanda, me sorprendió porque a las seis de la tarde, todo cerraba y los trabajadores podía irse a su casa con su familia. Son estilos de vida diferentes. Puede que aquello no nos gustara. Nos atrae la animación y que todo esté iluminado hasta tarde. No sé.

      En cuanto a que ser padres es un compromiso a dos es cierto, y que es una responsabilidad muy seria. Tal vez por eso asusta a tantas parejas que deciden no tener hijos -cada vez más- o que la vida se plantee en términos de soltería de modo que se vive independientemente sin pareja, sea por fracaso en relaciones anteriores o por elección. Cada vez está más extendida la vida en solitario, en pisos independientes. Es una de las causas de la carestía de la vivienda. Es un problema con muchas caras pero cuyo resultado es la bajísima natalidad en España, la más baja del mundo. En algo teníamos que ser los primeros, ¿no?

      Un abrazo, Bertha.

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  27. En mi opinión, cualquier solución que sea "antinatural" está condenada al fracaso, tal como sucedió con la práctica del "amor libre", también de origen noruego.
    El problema desaparecerá cuando la vida sea más ligera, la carga laboral menor, la personas más cultas y menos ambiciosas, la sociedad más inclusiva y solidaria, los países más felices...
    Vengo del blog de ETF...
    Que tengas una buena semana.
    Saludos
    MJ
    https://avivenciaravida.blogspot.com/
    ~~~~~

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    1. Muchas gracias por tu comentario y tu presencia. Eres bienvenida en este espacio de reflexión alborotada.

      Tus expectativas sobre una vida más ligera, con una carga laboral menor, con personas más cultas y menos ambiciosas y una sociedad más inclusiva y solidaria no sé si es muy realista dados los datos que tenemos sobre cómo se desenvolverá el futuro. Ojalá pudiera ser así, pero no sé si a la gente le daría por tener hijos en esa utopía imaginativa. No sé si se acompaña bienestar económico con mayor nivel de natalidad. No creo. La renuencia a tener hijos se debe a muchas causas y no es la menor el miedo a la procreación ante la complicación que supone en nuestras vidas. Se puede ser padres de modo inconsciente, como era antes, pero ahora el nivel de conciencia de lo que significa ser padres arredra a muchos posibles candidatos. La fragilidad personal es creciente. A mayor bienestar, mayor fragilidad personal. En tiempos duros se era mucho más resistente.

      Ese mundo futuro que dibujas ilusionadamente en que seremos mejores y más solidarios y en que trabajaremos menos no se compagina con un mundo apocalíptico ecológicamente, con crecientes conflictos bélicos, lucha por los recursos y aumento de la violencia que se prevé. Ojalá tuvieras razón, Majo Dutra, ojalá la tuvieras.

      Saludos.

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